DOS AÑOS DEVACACIONES Dos años de vacaciones | Seite 14

Dos Años de Vacaciones www.infotematica.com.ar velocidad del buque había disminuido algún tanto desde que había desaparecido la mesana, y esto constituía un nuevo peligro. En efecto; las olas, siendo más veloces que el yate, podían asaltarle por la popa y llenarle. ¿Qué más podían hacer? Era imposible aparejar la menor vela. En el hemisferio austral, el mes de Marzo corresponde al mes de Septiembre en el boreal, y las noches tienen corta duración. Eran ya las cuatro de la mañana; la luz del día no debía tardar en aparecer al Este, es decir, encima de aquella parte del Océano hacia la que la tempestad empujaba al yate. Puede ser que con la alborada la tormenta pierda en intensidad, o que se divise la tierra, y en ambos casos la suerte de esta tripulación de pequeñuelos se decida en algunos minutos. A eso de las cuatro y media, alguna luz se dejó ver efectivamente; mas por desgracia, las nieblas limitaban el alcance de la vista a menos de un cuarto de milla. Las nubes corrían con una velocidad espantosa. El huracán no había perdido nada de su fuerza, y el mar desaparecía bajo la espuma de las olas al romperse. El schooner, tan pronto levantado en la cima de una ola como hundido, al parecer, en el fondo del abismo, hubiera zozobrado veinte veces si el viento le hubiese cogido por los costados. Los cuatro muchachos miraban atónitos aquel caos, comprendiendo que si los furiosos elementos no se calmaban pronto, su situación era desesperada, pues materialmente imposible parecía que el Sloughi resistiera aun veinticuatro horas la violencia de las olas, que indudablemente acabarían por desbaratarle. Pero ¡oh alegría! en este mismo instante Mokó gritó: -¡Tierra!... ¡Tierra!... A través de la niebla el grumete creyó divisar al 14