Los beneficios de esta espera son muchos, ya que al estar
excitados sin necesariamente estarse tocando los genitales, la
interacción sexual se vuelve mucho más disfrutable, valorable y
poco monótona y rutinaria.
Es recomendable que comiencen el foreplay en cualquier parte que no
sea la cama y que sea un lugar en donde Uds. sepan que no van a
tener sexo.
Puede ser el living, un sillón, una silla, la cocina, o cualquier área
fuera de lo común en donde ambos sientan que sería imposible
comenzar a tener relaciones.
En el foreplay las caricias y el deseo abundan, pero las ropas
permanecen puestas. Los besos son cada vez más apasionados y las
ganas de ir a una habitación son casi irresistibles. El único acto que
podrás hacer será jugar con sus pechos por debajo de su ropa,
besándolos y lamiéndolos cuánto quieras.
Si ella te propone ir a la cama tú debes hacerla esperar, hacer como
que no la tomas en cuenta y seguir con lo tuyo, seguir preparándola
para lo que viene. Esto es exactamente igual que en los restoranes de
calidad, donde poco a poco te van sirviendo los aperitivos que te van
entusiasmando para "lo que viene", el plato final, que en este caso es
disfrutar de ambos cuerpos desnudos en una cama (no de la
penetración, olvídate de eso por ahora, estás lejísimos de eso, por
ahora sólo importa el foreplay).
Domina tu Orgasmo – Programa Completo