Después de varios minutos de jugueteos, de caricias, de súplicas de tu
mujer por ir a la cama, accederás y comenzarán a sacarse la ropa.
Seguirás jugando con sus pechos y ahora podrás acariciarle el
trasero, su espalda, muslos, orejas, cuello y todas las zonas
erógenas que quieras probar.
Puedes ponerte sobre tu mujer o ella sobre ti y hacer la coreografía
como si estuviesen teniendo sexo, esto estimulará los genitales de
ambos, pero al estar con ropa en esas zonas, sabrán que aún es
"zona prohibida", lo que aumentará la excitación de tu mujer y la
seguirá preparando para el orgasmo.
Siempre concéntrate en ella, en su placer, intenta meterte en su
mente y sentir lo que está sintiendo, tu trabajo por ahora es
disfrutar de la interacción sexual, pero haciendo que ella la disfrute.
Poco a poco puedes ponerla a tu lado y que ambos se ayuden a
desvestirse de la cintura para abajo, pero dejando la ropa interior
puesta. Una relación sexual placentera y plena es, casi siempre, la
que "guarda el misterio" hasta el final. No hay error más grande que
desvestirse al comienzo, ya que esto no deja "nada para la
imaginación". Todo está ahí dispuesto y no hay retos que sobrepasar.
Por eso, manténganse con ropa interior y comiéncense a tocar
suavemente los genitales, por sobre la ropa interior. Si tu mujer quiere
ir directamente a tu pene impídeselo y dile que por ahora te gusta más
por sobre la ropa.
Domina tu Orgasmo – Programa Completo