pantalón un poco suelto. Lo miré fijamente a los ojos y me sentí un poco
tranquila, el me devolvió la mirada y sonrió, luego sin previo aviso salto a la
cama cayendo sobre mí, quedando completamente recostados sobre la cama.
Sus labios se acercaron a mi oreja y me susurró- buenos días – luego me miró
a los ojos y me besó suavemente en mis labios, cerré los ojos y mis manos sin
pensarlo se deslizaron suavemente por su abdomen hasta su espalda,
enlazándose, y mis piernas se cruzaron por detrás de sus muslos apretando
lo suficiente como para que no se separara de mí.
Mi novio tomó la delgada cobija y nos cubrió a los dos mientras seguíamos
besándonos una y otra vez, luego él se recostó al lado mío y dejó su mano
sobre mi cintura. Cuando terminamos de besarnos el me miró y me dijo en un
suspiro- te amo- yo sonrojada, coloqué mi mano sobre su rostro, lo acaricié
un poco y mirándolo a los ojos le respondí-te amo - el decir esas palabras
hacia pasar un escalofrío por todo mi cuerpo. Pero algo era extraño, yo no
tenía novio.
De inmediato me senté en la cama y miré en el suelo a ver si encontraba mis
zapatos, luego de unos segundos los encontré, mi “novio” me tomó de la
mano y me preguntó qué sucedía; mi sentimiento de tranquilidad se había
convertido en pánico; le respondí que nada estaba pasando que había
olvidado que tenía que ir a un lugar por la mañana y no podía posponerlo,
así que el soltó mi mano y yo me coloqué los zapatos, me despedí de él y le
dije que después hablaríamos; quería parecer lo más tranquila posible; Salí
del cuarto y bajé las escaleras, el cuarto de él estaba en un tercer piso así
que bajé muy rápido, Salí de la casa y caminé hasta perderme en las calles.