Diseño mi Catarsis Diseño mi catarsis1 | Page 22

Al día siguiente mamá vino a verme, y para distraerme todos quisieron llevarme al parque a dar una vuelta, pero no lo logré; cuando íbamos saliendo me dio otra de estas crisis, me desesperé tanto que tuvieron que llevarme en un carro al hospital y mientras íbamos de camino yo sentía que el mundo se me venía encima, intentaba tranquilizarme dando suspiros de esos en los se espera que la vida mejore, sin embargo, no paraba de llorar y abrazar a mi mamá. Me diagnosticaron ansiedad y depresión, me dejaron hospitalizada tres días hasta que llegara el especialista a verme, y juro que fueron los días más largos que he vivido. Durante ese tiempo estuve llorando demasiado, me dieron muchísimas crisis que luego supe que se llamaban ‘‘ataques de pánico’’ y en algunas ocasiones me suministraron un medicamento para calmarme, pero no sirvió de mucho; pues lo único que me calmó un poco fueron las visitas de mis familiares. Luego llegó la salida, el doctor por fin me vio, me medicó y me envió en control con psicología. Aunque sentía cierto alivio de salir de allí, apenas empezaba todo, era el inicio de los tiempos hasta el momento más duros de mi vida, pues los episodios se repetían, la tristeza no se iba, y el desaliento y la ansiedad no me dejaban tranquila. Ha sido un proceso muy difícil, pero en él conocí lo mejor de mi vida, encontré lo que les daría color a mis días grises. Conocí a Dios y me conocí a mí. En el 2015 empecé a bailar, y aunque amo y respeto la danza sé que es solo un pretexto, el pretexto más lindo que Dios ha usado para decirme cuánto