Detection and Treatment Spanish 2017 Spanish-Detection-Booklet_2017 | Page 6

En estas situaciones, el tratamiento con frecuencia se pospone hasta que el paciente se estabiliza. A veces, los aneurismas no rotos se tratan al mismo tiempo que los aneurismas rotos. No obstante, algunos aneurismas no rotos no presentan un alto riesgo de hemorragia y pueden recibir tratamiento en otro momento. Separar los tratamientos puede minimizar los riesgos y las complicaciones para el paciente. Existe cierta controversia sobre la mejor forma de manejar los aneurismas no rotos, y la cuestión es objeto de numerosas investigaciones. Esto se debe a que todavía no se comprende muy bien la historia natural de los aneurismas no rotos. Por ejemplo, ¿qué sucede si no reciben tratamiento? Además, no está claro cuáles son los riesgos asociados con el tratamiento actual de los aneurismas no rotos. Cuando se decide si tratar un aneurisma o no, el riesgo de la intervención debe compararse con el riesgo de dejar el aneurisma tal como está. Estas decisiones deben tomarse de forma específica para cada paciente. Algunas consideraciones que ayudan a decidir si se debe tratar el aneurisma son las siguientes: • L  os aneurismas de gran tamaño ubicados en ciertas áreas del cerebro son más propensos a presentar hemorragias. • O  tros aneurismas ubicados en ciertas áreas del cerebro pueden ser más propensos a presentar hemorragias. • L  os pacientes que ya han tenido una ruptura de aneurisma presentan un mayor riesgo de sufrir otra ruptura de aneurisma en el futuro. • L  os pacientes con antecedentes familiares de aneurismas pueden ser más propensos a la ruptura de un aneurisma. Siempre se deben considerar los riesgos asociados con el tratamiento. El tratamiento puede incrementar las probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular. También puede provocar problemas en el pensamiento o el funcionamiento, en especial en pacientes mayores o enfermos. Se deben controlar los factores de riesgo en todos los pacientes con aneurismas cerebrales, incluidos aquellos que son tratados de modo conservador y aquellos que se manejan con cirugías o tratamientos endovasculares. Estos son algunos de los factores de riesgo: • Hábito de fumar: los pacientes no deben fumar y, si son fumadores, deben recibir asistencia para dejar de fumar. • Hipertensión: todos los pacientes deben conocer su presión arterial, y en caso de ser elevada, deben tratarse con los medicamentos adecuados para reducirla (llamados medicamentos antihipertensivos). 6