Destinos y Negocios Magazine Septiembre 2026 Edición 43 | Page 11

El nuevo valor de un destino

"El turista está cambiando. Busca experiencias, pero también busca sentirse bien, descansar, desconectar de su rutina, caminar descalzo, conectar con la naturaleza, cuidar su salud, alimentarse mejor, vivir experiencias auténticas y regresar a casa con algo más que fotografías" menciona Flavio.

Esta evolución representa una oportunidad para el turismo...pero también plantea un reto: si queremos atraer a un visitante dispuesto a pagar más por experiencias de calidad, debemos elevar aquello que le ofrecemos y eso implica profesionalización. Requiere compromiso con la excelencia, necesita personas alineadas con el concepto.

"No se puede construir una experiencia premium con servicios improvisados, equipos poco preparados o propuestas que simplemente incorporan la palabra wellness como reclamo comercial" agrega.

El bienestar debe formar parte del diseño de la experiencia turística y, al mismo tiempo, de la estrategia empresarial del destino y es aquí donde aparece una cuestión esencial: cuidar al turista y cuidar al residente.

¿Puede un destino ofrecer bienestar a sus visitantes mientras sus trabajadores están agotados, sus residentes sienten que el turismo deteriora su calidad de vida o sus empresas compiten únicamente reduciendo precios? Difícilmente.

"El bienestar turístico no debería entenderse únicamente como una actividad para el huésped. También debe contemplar a las personas que hacen posible la experiencia: trabajadores, empresarios, proveedores, comunidades locales y residentes" dice el experto.

"Un hotel puede ofrecer yoga, spa, gastronomía saludable o actividades de naturaleza. Pero si quienes trabajan en él no cuentan con condiciones adecuadas, formación, reconocimiento y herramientas para desarrollar su profesión, existe una contradicción en el propio concepto de bienestar: un destino saludable y sostenible necesita personas saludables y profesionales valorados" agrega.

La sostenibilidad turística no consiste únicamente en reducir residuos, ahorrar agua o disminuir el impacto ambiental. También significa construir una actividad económica capaz de generar valor a largo plazo para el territorio y para las personas que lo habitan.

En esta transformación adquiere especial relevancia el trabajo de Flavio Acuña, uno de los referentes del ámbito hispano en turismo de bienestar y en la profesionalización de este segmento.

Acuña asesora a hoteles, empresarios y operadores de experiencias turísticas para elevar sus estándares, comprender mejor las nuevas demandas del mercado y diseñar propuestas capaces de competir por valor y no únicamente por precio.

Y aquí existe una consecuencia empresarial especialmente interesante:

cuando aumenta la calidad, aumenta también la capacidad de cobrar por ella.

Profesionalizar un servicio significa conocer al cliente, diseñar correctamente la experiencia, formar a los equipos, establecer protocolos, seleccionar profesionales cualificados, construir una propuesta diferenciadora y comunicar adecuadamente su valor.

Todo ello permite dejar atrás la lógica de competir por ser más barato.

El objetivo es competir por ser mejor, diferente y relevante.

Para un hotel, esto puede significar pasar de vender una habitación a vender una experiencia de bienestar. Para un destino, pasar de promocionar un lugar a construir una propuesta integral de salud, naturaleza, cultura, gastronomía y calidad de vida.

Y para una empresa de experiencias, pasar de ofrecer una actividad más a convertirse en parte del motivo por el que el visitante decide viajar.

El bienestar puede elevar el valor del turismo

La oportunidad económica es enorme.

El turismo de bienestar forma parte de una economía global del bienestar que continúa creciendo y que está modificando las expectativas de los viajeros. Pero el verdadero potencial no está únicamente en crear nuevos productos turísticos.

Está en transformar los productos existentes.

Un destino de sol y playa puede incorporar experiencias de descanso, movimiento, alimentación saludable y conexión con la naturaleza.

Un destino rural puede convertir sus paisajes, gastronomía, cultura y ritmo de vida en activos de bienestar.

Una ciudad puede desarrollar propuestas vinculadas al descanso, la cultura, la movilidad activa, la gastronomía y la salud.

Y un hotel puede integrar el bienestar transversalmente en su propuesta de valor, desde el diseño de sus espacios hasta la formación de sus equipos.

La clave está en dejar de pensar en el wellness como un servicio adicional y comenzar a entenderlo como una forma diferente de diseñar turismo.

Un turismo que también beneficia a quienes viven allí

El gran desafío para los destinos turísticos del futuro será encontrar el equilibrio.

No se trata de elegir entre turistas o residentes.

Se trata de construir un modelo en el que ambos puedan beneficiarse.

Cuando el turismo genera empleo de calidad, impulsa a las empresas locales, protege los recursos naturales, pone en valor la cultura y mejora las infraestructuras y servicios del territorio, el visitante encuentra también un destino más auténtico y atractivo.

Porque un destino feliz se percibe.

La calidad de vida de sus residentes termina formando parte de la experiencia del visitante.

Por eso, quizá el futuro del turismo no consista solamente en conseguir que más personas quieran visitar un lugar.

Consistirá en conseguir que las personas quieran vivir, trabajar, invertir y volver a ese lugar.

El bienestar puede convertirse así en una poderosa herramienta de competitividad turística.

Y profesionales como Flavio Acuña están ayudando a que hoteles y empresas comprendan que profesionalizarse no es simplemente mejorar un servicio: es aumentar el valor percibido, elevar los estándares, atraer a un cliente de mayor poder adquisitivo y, finalmente, tener argumentos para cobrar lo que realmente vale una experiencia bien diseñada.

El turismo del futuro no tendrá que elegir entre rentabilidad, sostenibilidad y bienestar.

El verdadero reto será conseguir que las tres cosas formen parte de la misma estrategia.

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Sobre Flavio Acuña:

Uruguayo de nacimiento y “caribeño” por adopción, Flavio Acuña es conocedor de técnicas de sanación desde niño, cuando jugaba con plantas medicinales gracias a su abuelo. Es Médico en medicina Tradicional China, Fisioterapeuta y empresario con más de 34 años de experiencia. Es presidente del Spa Natural Center de Punta Cana, República Dominicana, conferencista internacional sobre Wellness, turismo de bienestar y liderazgo transformacional, con múltiples reconocimientos internacionales por su expertise y labor altruista.

•Es Fundador y presidente de la ONG Pura Vida en República Dominicana.

•Socio Protector de la Asociación Internacional para la Cooperación y el Desarrollo Turísticos -ASICOTUR-

•Colaborador y docente en CEXOE

•Presidente del Natural Center School

•Fundador de la ONG Unidos por una sonrisa

•Embajador por la Paz por la Federación Universal por la Paz

•Socio Rotario Paul Harris como Presidente de Relaciones Internacionales.

•Delegado para la república Dominicana de la Asociación Americana de Spa

•Embajador Global del World Wellness Weekend

•Embajador en la República Dominicana de ODM International & Elite Therapist Member

•Embajador Global del Wellness In Travel Tourism - WITT -

Contacto: +1 (829) 375 0623

flavio@spa-puntacana.com

NdP Elaborada por:

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