Desde, para y con el sentir Comofueradecasaenningúnsitio_TEASER | Page 20
20
Javier López
En el siglo X, el persa Firdusi nos dice:
«Cualquier cosa que yo diga ya fue dicha antes de mí, se han
recogido ya todos los frutos del árbol de la ciencia».
Ibn Arabí, murciano del siglo XII, que empleó gran parte de
su vida en recorrer el mundo con la esperanza de despertar, de
«morir», acaba diciendo lo que todo el mundo sabe o supone:
que la vida es un sueño.
Alejandro, el paradigma de los conquistadores, intuyó el
valor de los amanuenses para dejar legado de sus hazañas.
Bernal Díaz del Castillo reflejó la destrucción y la creación
de un mundo nuevo.
La intención del que cuenta cosas que los demás ignoran
es atraer la atención del público, sean niños impresionables
o adultos displicentes. Sean académicos o parroquianos de
taberna. Sean descreídos religiosos o apóstoles de la fe. Lo que
necesitan es una buena historia digna de ser contada.
Como cuando el fantasma del padre de Hamlet declama:
Podría contarte una historia cuya palabra
más ligera devastaría tu alma, helaría
tu sangre joven y haría que los ojos
se te saltaran de las órbitas.
Es decir, se trata de relatar historias atractivas, divertidas,
grotescas, instructivas, heroicas, inverosímiles o espeluznantes
con los ingredientes que proporciona cambiar de sitio.
Una road movie que se dice ahora.
Incluso el viaje interior es permitido. Ese tránsito que
dibujó Sigmund Freud cuando plantea la ansiedad frente al
viaje y que le llevó a zambullirse en el sueño del alma como
un trasunto de la muerte: «En el sueño, el morir se sustituye
por el viaje».