Desde, para y con el sentir Comofueradecasaenningúnsitio_TEASER | Seite 18

18 Javier López Incluso encontramos fuera de nuestra ciudad las mismas tiendas, franquicias de todo tipo, restaurantes o multicines que existen donde vivimos habitualmente, con lo que el proce- so de aclimatación opera en sentido contrario de singularizar lo ya conocido. Si además tenemos un seguro que cubra cualquier contin- gencia imprevista, el bucle es evidente. Quizá sea la Odisea el paradigma. La Odisea es un tratado de exploración, y Ulises, el mayor curioso, astuto y mentiroso de los libros de viajes. Schwarzensbach dice: «Durante el viaje, las cosas que ha- cemos lo son como si fueran la última vez». El tiempo se ensancha, la percepción se agudiza y se repara en lo nuevo y extraño porque estamos tensionados y expectantes. Viajar así nos distrae, nos reconforta o nos hace cargar las pilas (sic), pero, entonces, quizá la única motivación sea el paréntesis que nos marca el calendario laboral. Rimbaud, el inquieto Rimbaud, nos alecciona: «La estancia permanente en un mismo lugar siempre la consideraré una desgracia». Lo cierto es que quedarse en un mismo lugar durante de- masiado tiempo produce sedimentos emocionales, fermentos, moho, podredumbre. Es una señal inequívoca de que ha llegado la hora de pensar en ponerse en marcha, emprender un viaje, sentir el viento en la cara y respirar aire puro. La literatura de viajes es de las más antiguas. Viajar lejos del hogar para contarlo al regreso, donde esperan que cuentes lo que has visto. Con el añadido de todas las fantasías, mentiras o hipérbo- les que el protagonista considere pertinentes. No se trata de contar la verdad, sino una versión atractiva que encandile a