DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Page 504
Salvador Borrego
que la guerra estaba perdida. Entonces Hitler les gritó que tales expresiones pesimistas
serían castigadas en el futuro como alta traición y que cualquiera que desafiara ese decreto
sería fusilado sin consideración a su rango y reputación.
Cuando ya la situación de la guerra era muy tensa, Hitler escribió a Mussolini el 16 de
febrero de 1943: "Puedo asegurarle que me siento feliz de vivir en una época como ésta y
de luchar por los valores inmortales que han sido legados a nuestro Continente desde tiem-
po inmemorial. Y no me refiero sólo al aspecto racial, sino también al más amplio de la
cultura. No me quejo .por consiguiente de que el Destino me haya elegido para llevar a
cabo esta empresa; por el contrario, me enorgullezco de que tal haya sido mi suerte. Por el
otro lado el bolchevismo y la plutocracia tienen el mismo objetivo. A los dos les mueve la
misma fuerza. Bismarck dijo que el liberalismo provenía de la democracia social. La
plutocracia judía, enmascarada con vestiduras anglosajonas, es igualmente la vanguardia del
bolchevismo. Por tanto es imposible separar los dos fenómenos, pues tienen que ser
considerados como la misma unidad".
Esa disposición para afrontar la adversidad le permitía conservarse dueño de sí mismo
en los momentos más críticos, cual corresponde al auténtico jefe. Según el Diario de
Goebbels, "siempre se advierte que en épocas de crisis Hitler se eleva por sobre sí mismo en lo
físico y en lo espiritual".
Y esa firmeza la tuvo también para sostener todos sus principios políticos. Al iniciarse
la guerra dijo que no usaría gases, y aunque llegó a tener los más venenosos de todos los
conocidos, cumplió su promesa. Al crear su movimiento nacionalsocialista dijo que se
dirigía contra el bolchevismo judío, y mantuvo esta actitud como político, como Jefe de
Estado y como comandante de su Ejército. Desde 1919 proclamó que Alemania debería
zanjar su vieja pugna con Francia y estrechar su amistad con Inglaterra, y aun siete días
antes de su muerte dejó con Ribbentrop un mensaje en este mismo sentido, para el pueblo
británico.
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El 1º de septiembre de 1939, al principiar la guerra, había dicho en el Reichstag: "Sólo
hay una palabra que no he conocido nunca, y es: capitulación". Seis años después, a cuatro
meses de su final, había en él la misma determinación, expresada en las siguientes
palabras: "Un pueblo no tiene nada más grande que su Patria. Un pueblo tiene que
defender su dignidad hasta derramar la última gota de su sangre".
HITLER EN SU ÚLTIMA BATALLA
Al reducirse el campo de maniobras de los restos de las fuerzas alemanas, Hitler
escogió significativ amente el frente soviético para librar su última batalla. Ahí congregó lo
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Tabun y Saryn, extraordinariamente mortales, descubiertos por la I.G. Farben Industrie.
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