DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | 页面 481
DERROTA MUNDIAL
Civiles muertos
Civiles gravemente heridos
Viviendas dañadas gravemente
Viviendas arrasadas
593,000
620,000
2.500,000
2.250,000
A un promedio de 5 personas por familia, quedaron más de 23 millones de alemanes
sin hogar. Hubo ciudades como Emden, Prüm, Wesel, Zulpich, Emmérich, Julich y otras
muchas cuya área destruida oscilaba entre el 80 y el 97%.
Y mientras el terror aéreo proseguía y la situación empeoraba en todos los frentes, el
11 de marzo Hitler hizo otra excitativa: "En la historia —dijo— sólo fallan los que se
muestran ineptos, y el Señor del Universo ayuda sólo a aquellos que están resueltos a
ayudarse a sí mismos... El remedio es claro para todos: seguir resistiendo y atacando a
nuestros enemigos hasta que finalmente se agoten".
En esos momentos Alemania era devastada por ejércitos y flotas aéreas qué convergían
de los cuatro puntos cardinales. "Para el 15 de marzo —dice el general Marshall— no había
ni una sola división alemana de reserva. Durante la crítica semana que terminó el 22 de
marzo, solamente los aviones de los Estados Unidos efectuaron 14,430 ataques con
bombarderos pesados, 7,262 con bombarderos medianos y 29,981 con aparatos de
combate... Los alemanes ofrecieron encarnizada resistencia en algunos puntos aislados".
El 20 de marzo el general Guderian, jefe del Estado Mayor General, le sugirió a
Himmler que ofreciera la rendición. Al enterarse de esto, Hitler le dijo a Guderian que
evidentemente se hallaba fatigado y que se tomara una licencia de seis semanas. Guderian
fue sustituido por el general Hans Krebs.
Una de las primeras batallas importantes que libró el avión de chorro Me-262, que a la
vez fue la última de la guerra, ocurrió el 18 de marzo (1945) en el área de Berlín. 1,200
bombarderos y su escolta de 600 cazas fueron embestidos por una veintena de Me-262, los
cuales perforaron fácilmente el cordón defensivo y lograron abatir 25 superfortalezas y 7
monomotores.
El teniente coronel Walter Nowotny, de 22 años de edad, fue uno de los primeros
comandantes alemanes de caza a chorro y pereció cuando llevaba 251 aviones abatidos, la
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