DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Page 477

DERROTA MUNDIAL recompensa, te lo prometo, solemnemente. Goebbels permanecerá a mi lado y caerá conmigo. Esta poseído como yo de la pasión de la lucha. Quizá me sobrepasa y toma un impulso del que yo no lo hubiera creído capaz. Himmler es cambiante. Desconfía de él...Mis generales son traidores, sentimentales que quieren cuidar de sus hombres, como si pudieran obtener los grandes triunfos de otra manera que corriendo los más grandes riesgos. Si tuviera con quien substituirlos, habría hecho fusilar a las tres cuartas partes de los generales alemanes". "El (Hitler) sufre más que nunca de insomnio. Lo encuentro cambiado. Su silueta no es tan erguida. Es como si pesara sobre él el peso de toda Alemania. Además, sufre crisis de ceguera parcial. Las lágrimas corrieron por mis mejillas. M., que no es un sentimental, me ha reñido cariñosamente: “Vamos, valor. No podemos tolerar en el Cuartel General a jovencitas que lloran”. En efecto, debemos ser fuertes. Las nuevas armas llegarán pronto y entonces que Dios proteja a nuestros enemigos". Pero las nuevas armas se retrasaban una y otra vez. Los enormes recursos humanos y bélicos que devoraban el frente ruso, el frente de Italia, el de los Balcanes, el de Occidente y el de la lucha en el mar, además de los bombardeos y el sabotaje, retardaban y dificultaban la producción. Los problemas técnicos inherentes a esas nuevas armas habían sido resueltos tiempo antes, pero su producción tro- pezaba con sucesivos obstáculos. El espionaje disponía de tantos y tan sagaces .colaboradores israelitas dentro de Alemania, que frecuentemente los bombardeos se dirigían hacia las más secretas plantas bélicas, incluso aquellas que de otra manera hubieran estado al abrigo de todo ataque por el aislamiento y camuflaje de que se las había rodeado. Los aliados conocían con exactitud el peligro de que las armas secretas en proceso de producción fueran oportunamente utilizadas. Por eso trataban a todo trance de lograr el triunfo antes de que entraran en juego. El general Marshall, jefe del Estado Mayor de EE.UU., refiere que "los adelantos de la técnica alemana, tales como el desarrollo de explosivos atómicos, hacía imprescindible que atacásemos antes de que estas terribles armas se emplearan en contra nuestra". ("La Victoria en Europa"). El 30 de Enero (1945) Hitler insistió enfáticamente en que la victoria llegaría si se lograba prolongar la resistencia. A los comandantes que desesperaban les hizo otro llamado categórico: "Quiero que cada uno soporte los sacrificios que se exigen. Espero que cada alemán físicamente apto; exponga su cuerpo y su vida en la batalla. Espero que toda persona indispensable, aun los achacosos y los enfermos, trabajen hasta el fin, hasta la última gota de su energía. Hago un llamado de particular confianza a la juventud alemana. Al formar tal comunidad juramentada, estamos en condiciones de mirar hacia el Todopoderoso y pedir su misericordia y su bendición, pues no hay pueblo que pueda hacer más que eso. Que cada uno que sea capaz de pelear, pelee, imbuido en un solo pensamiento: asegurar la libertad y el honor, y de esta manera, la vida futura de su nación. No obstante lo grave de la 477