DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Page 478
Salvador Borrego
hora crítica, ella será dominada al fin por nuestra inquebrantable voluntad"... y refiriéndose
a la antinatural alianza del Occidente con el bolchevismo, agregó:
"Las democracias no serán capaces de librarse de los malos espíritu s invocados por
ellas". En plática privada del 4 de febrero, Hitler expresó temores que no hacía públicos:
"En caso de que la Providencia nos abandonara a despecho de nuestros sacrificios y
convicciones, sería que estábamos destinados a.pruebas todavía más grandes". Y dos días
más tarde trataba de infundir ánimo a sus colaboradores, con las siguientes palabras:
"Debemos continuar la lucha con la rabia de la desesperación, sin voltear la cara, viendo de
frente siempre al adversario... Acuérdense de Leónidas y sus 300 espartanos. Confrontamos
una coalición que no constituye una realidad estable, sino que existe por la voluntad de
algunos hombres".
Entretanto, el mando aliado descubría un nuevo recurso para que sus bombardeos de
terror fueran aún más mortiferos. Sucedió que en esos días el oriente de Alemania
comenzó a ser invadido o amenazado por los bolcheviques, que anhelantes de venganza
celebraban su entrada en suelo alemán con violaciones, despojos y asesinatos.
Las autoridades de la zona oriental movilizaron a casi todos los hombres para apuntalar
las defensas y ordenaron a las mujeres y a los niños que buscaran refugio en ciudades o
aldeas en la parte central del Reich.
Los aliados se percataron de ese movimiento en masa de la población civil y
resolvieron atacar las ciudades atestadas de refugiados. Así las víctimas por bombas
aumentarían considerablemente.
Contra Berlín, congestionada de emigrantes, se lanzó una ola de ataques qué culminó
el 3 de febrero con la muerte de 25,000 civiles. Leipzig padeció algo semejante. En una
llamada operación "Clarión" se lanzaron durante dos días nueve mil bombarderos y cazas
contra aldeas y establecimientos agrícolas sin ninguna meta militar.
El plan alcanzó su apogeo el 13 de febrero (1945), fecha en que ocurrió la mas
sangrienta de las acciones bélicas que jamás naya realizado una fuerza armada contra una
masa de civiles. A la ciudad de Dresden, situada a 110 kilómetros del frente soviético,
habían llegado buscando refugio de 300,000 a 500,000 mujeres y niños. Dresden era ciudad
abierta. Es decir, no era una fortaleza guarnecida de tropas, ni tenía fábricas de guerra, ni
objetivos militares de ningún género. Los fugitivos atestaron casas, edificios públicos,
jardines y hasta calles. Pues bien, la mañana del 13 de febrero varios aviones aliados de
reconocimiento volaron repetidas veces sobre Dresden y con toda tranquilidad tomaron
fotografías, supuesto que allí no había defensas de ningún género. Por la noche, 800
tetramotores arrojaron sobre la ciudad inerme una lluvia de bombas explosivas e
incendiarias. Al amanecer del día siguiente, 1,350 bombarderos pesados descargaron
también un alud de fuego. Y horas más tarde, al oscurecer, otros 1,100 tetramotores
maceraron la ciudad destruida.
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