DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Page 456

Salvador Borrego se ve ningún joven que no lleve uniforme con señales evidentes de haber participado en la lucha. Y, absolutamente, es imposible ver hombres de 16 a 40 años en los bancos de las fá- bricas... Cuando la invasión en Francia, de los angloamericanos, los rusos cumplieron su compromiso de lanzar una ofensiva en el Este, y estuvieron enviando hombres que previamente habían sido retirados por heridas, y otros previamente rehusados por defectos físicos: la escoria del material humano de cualquier nación". El doctor y capitán Dimitri Konstantinov da una versión que concuerda con la anterior. Dice que las unidades soviéticas sufrían enormes bajas en 1944 debido a su deficiente entrenamiento, al grado de que numerosas divisiones tuvieron que ser totalmente reequipadas y entonces se les hizo la siguiente exhortación: 182 "Constituyen ustedes las últimas reservas disponibles en el país a las cuales corresponderá poner término a la guerra victoriosa izando la bandera de la Unión Soviética sobre la Gudadela del fascismo alemán en Berlín... Pero, camaradas, con la terminación de la guerra no se habrán resuelto, ni mucho menos, algunos problemas de orden internacional derivados del presente conflicto. El tratado de paz que habremos de firmar juntamente con Inglaterra y los Estados Unidos llevará en sí el germen de una nueva guerra... Estamos luchando por la victoria del comunismo en el mundo entero y, en consecuencia, por la total abolición del sistema capitalista". 183 Los comisarios que hacían esa excitativa desempeñaban una función vital. Eran los encargados de apuntalar la moral de las tropas de exterminar cualquier-brote de rebeldía y de conminar a las unidades a que entraran en batalla, aun ba]o las condiciones más difíciles, Durante el primer año de lucha la gran mayoría de estos comisarios eran judíos. Luego fueron relevados por jóvenes fanáticos del movimiento ateísta "komsomol" y pasaron a ocupar otros puestos a retaguardia del frente. Hasta el primero de octubre de 1944 Stalin había concedido condecor aciones a 55,767 judíos que se distinguieron en el ejército rojo. Este ejército había sido creado por los hebreos bolcheviques de 1917 (entre cuyos caudillos figuró Bronstein) y era natural que los judíos de 1941 lucharan desesperadamente por salvarlo. 182 183 "Mi Informe Sobre los Rusos".—Por William L. White. "Yo Combatí en el Ejército Rojo"—Por Dimitri Konstantinov. 456