DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Page 357

DERROTA MUNDIAL pliegue del grupo de ejércitos del Cáucaso". Estos ejércitos podrían auxiliar al 6º, pero llegarían hasta mediados de febrero. El 20 de enero el comandante Thiel, de la 9ª escuadrilla aérea de combate, se queja con Von Paulus de que no descargan rápidamente los abastecimientos y Von Paulus, nervioso, le grita: "¡Está usted hablando con hombres muertos. Nos encontramos aquí por orden del Führer. La Luftwaffe nos ha dejado en la estacada!..." El 22 de enero, perdido de nuevo su último aeródromo, Von Paulus pide autorización a Hitler para negociar la rendición. Hitler le niega el permiso alegando que nada se ganaría porque los soviéticos no tienen conmiseración con los prisioneros. (En el sector italiano habían capturado recientemente a 80,000 soldados y los despojaron de sus abrigos, de sus víveres y a muchos hasta de sus botas y los hicieron marchar por la nieve varios días. Sólo quedaron diez mil supervivientes). El día 24 los comunistas insistieron ante Von Paulus en que se rindiera, éste consultó por radio con el Alto Mando y Hitler le contestó negativamente y envió un mensaje a las tropas diciéndoles que luchaban no sólo por Alemania, sino por "todo el mundo occidental". Y así llega el 31 de enero. 71 días desde que se consumó el sitio soviético y 138 desde que se inició la lucha en Stalingrado. Como un estímulo Von Paulus fue ascendido a mariscal, con el ominoso antecedente de que en la historia del Ejército Alemán ningún mariscal había sido hecho prisionero. Pero precisamente ese día juzgó que nada podía exigirles ya a sus tropas. Oficiales que no podían resistir más la tensión —dice el general Zeitzler— permanecían de pie en la línea de fuego, disparando contra el enemigo hasta caer "acribillados por las balas, poniendo así fin a la agonía. Agrega que "cuando se recuerdan las condiciones físicas, psicológicas y climatológicas en que lucharon, no existen palabras para describir el amor al deber que ellos mostraron". El primero de febrero Von Paulus capituló; en la madrugada del día 2 cesó el fuego en el norte de Stalingrado, y al medio día en el sur. La transmisión radial fue cerrada con las palabras "¡Viva Alemania!" Los restos del 6º ejército dejaron de existir como fuerza de combate y 90,000 supervivientes, casi en los huesos y en harapos, salieron de sus escondrijos para iniciar la marcha mortal hacia el cautiverio, en donde la mayoría de ellos iba a perecer... En sus lejanas tierras, en Alemania, a dos mil kilómetros de distancia, las banderas ondeaban a media asta y durante una semana las campanas de los templos doblaban a muerto... ¡Eran las exequias por el 6º ejército que había caído luchando contra el bolchevismo! La capitulación de Von Paulus y de sus generales, después del ejemplo que sus tropas habían escrito con su sangre, enfureció a Hitler. "¡Deberían haberse atrincherado y suicidado" gritó. 149 149 El Diario Militar de Hitler.—Fragmentos. 357