DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Page 356
Salvador Borrego
En los tres años de guerra era común y corriente que ejércitos polacos, franceses,
belgas, yugoslavos, griegos, ingleses y soviéticos fueran copados y destruidos, pero por
primera vez un ejército alemán corría esa misma suerte. Esto dio al suceso una
extraordinaria resonancia mundial.
Y mientras el drama de Stalingrado tocaba a su fin, 13 divisiones alemanas de primera
línea (195,000 hombres), que podían haber evitado ese desastre, combatían al otro lado del
Mediterráneo, en Ñoráfrica, para apuntalar el frente italiano contra las fuerzas de Roosevelt
y de Churchill
El 12 de enero se calculaba que él 6º ejército no podría resistir más de dos o cuatro
días. En el sector norte diez divisiones rusas embestían sobre la 3ª división de infantería y la
29 motorizada alemanas, que se aferraron obstinadamente al terreno y destruyeron cien
tanques soviéticos; De momento, el peligro se conjuraba allí. En el sector sur, la 297
división de infantería afrontó un diluvio artillero, destruyó 40 tanques y consiguió
restablecer sus maltrechas líneas. Al nordeste, la 16 división blindada alemana estaba a
punto de la postración.
El 13 de enero el capitán Behr, del Estado Mayor, voló al cuartel general de Von
Manstein para poner en sus manos el diario de guerra del 6º ejército. Era aquella la entrega
de las memorias de un coloso moribundo.
El día 14 muchas avanzadas comienzan a replegarse hacia las ruinas del centro de la
ciudad y se observan brotes de postración psicológica, pues algunos soldados ya no auxilian
a sus compañeros heridos. Es como si la desgracia, que abruma a todos, los volviera
insensibles. Cerca de ochenta mil habían caído muertos o gravemente heridos. No había
ningún soldado que no hubiera perdido a varios o a todos sus compañeros de grupo.
El 16 de enero la Luftwaffe pierde el último aeródromo que le que daba en
Stalingrado. Hitler se indigna ante el fracaso de Goering y ordena al mariscal Milch que
Intente hacer algo por los copados. Milch recupera un aeródromo y comprueba que
Goering no había desplegado todos los recursos que tenía a su alcance. El número de
vuelos podía duplicarse. Bajo el apremio de Milch la Luftwaffe hace un último y tardío
esfuerzo que en total habrá de costarle 488 aviones y mil tripulantes. A ese alto costo logra
llevar algún auxilio a los sitiados y evacuar a treinta mil heridos.
El 19 de enero hay 259 grandes unidades soviéticas en todo el frente sur de Rusia,
de las cuales 90 se hallan manteniendo el cerco de Stalingrado. Si el 6º ejército se
desplomara, estas 90 divisiones se lanzarían como un huracán sobre toda el ala sur alemana
y ocurriría una catástrofe sin precedente. La noche de ese día desfallece la moral en algunas
unidades alemanas y Von Paulus se lo comunica a Hitler, quien le responde: "No cabe
pensar en la capitulación. El ejército cumple su misión histórica al resistir para hacer
posible la creación de un nuevo frente al norte de Rostov y facilitar al mismo tiempo el re-
356