DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Page 320
Salvador Borrego
vez de considerarse como el pináculo de la persecución, puede considerarse con más
exactitud como un ejemplo notable de la evasión con éxito de una fuerza perseguida".
Mientras Rommel eludía a Montgomery por el oriente y se replegaba a través de
Libia, en el extremo opuesto de África desembarcaban el 8 de noviembre (1942) tropas
americanas e inglesas, ayudadas secretamente por el gobierno francés del mariscal Petain.
Ese fue el pago que recibió Hitler por fiaber respetado el Imperio Colonial de Francia y
haber soñado en la reconciliación.
Para el África Korps ya no había salvación posible.
En esos días Rommel había perdido ya la moral, según dice el mariscal Kesselring,
quien revela que no quisó darle dos divisiones motorizadas que aquél le pedía porque
supuso que "esto sólo serviría para que pudiera retirarse todavía más 'rápidamente’. Hitler
volvió a intervenir en este frente de Mussolini y envió a Túnez al 5º ejército al mando del
general Von Arnim.
En un supremo esfuerzo la 21ª división panzer fue retirada del frente que detenía al 8º
ejército británico, en el este, y lanzada al oeste contra la primera división blindada
norteamericana y las fuerzas inglesas y francesas que la acompañaban. Del 14 al 23 de
febrero (1943) los aliados pasaron horas difíciles en el Paso Kaserine, donde sus líneas
fueron perforadas y los restos de la 21ª división alemana ganaron terreno peligrosamente.
La primera división norteamericana perdió un tercio de sus efectivos, incluyendo 2,459
prisioneros. El general Alexander tuvo que pedir al general Montgomery que le ayudara a
restablecer la situación mediante un ataque por el este, y así se logró que la 21ª división
panzer soltara a su presa. Posteriormente Alexander escribió en su-informe: "La batalla de
Kaserine me dio muchos momentos de ansiedad".
A su turno, Eisenhower dijo en "Cruzada en Europa" que "en el Paso Kaserine fuimos
hasta el fondo del barril al enviar reservas para contener el ataque alemán".
Fue ese el último zarpazo de Rommel en África. Luego lo llamó Hitler, para
encomendarle la defensa de Italia, y en su lugar se quedó el general Von Arnim, que cayó
prisionero con los restos de sus tropas. Antes ya había sido capturado el general Von
Thoma, segundo de Rommel. El general Montgomery, comandante del 8º ejército inglés,
lo invitó a comer y ambos discutieron el desarrollo de la batalla. Otro general alemán, Von
Ravenstein, comandante de la 21ª división panzer, también fue capturado por los ingleses y
envió la siguiente carta a su contrincante, el general Campbell: "Su séptimo grupo de arti-
llería de apoyo nos hizo el combate muy penoso y aún recuerdo el mucho hierro que voló
cerca de nuestras orejas junto al aeródromo. Los camaradas alemanes lo felicitan por
habérsele conferido la Cruz de la Victoria. Durante la guerra su enemigo, pero muy
respetuosamente. —Von Ravenstein".
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