DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Página 319

DERROTA MUNDIAL contra 219 tanques alemanes y 339 italianos; disponía de 150,000 hombres contra 32,000 alemanes y 60,000 italianos, y de más de mil aviones contra menos de cien. Propiamente la batalla la ganó la producción de guerra aliada. Ante esa gran superioridad numérica de elementos el factor comandante y el factor soldado eran ya secundarios. Así lo reconoce en su libro "Rommel" el general británico Young, quien afirma: "Según dice la leyenda, llegó el general Montgomery enviado del cielo, y habiendo reorganizado o mejor dicho organizado el 8º ejército, tornó la derrota en victoria. "Esta leyenda es injusta al 8º ejército. Es también contraria a los hechos. Los generales Montgomery y Alexander tomaron el mando el 15 de agosto de 1942. Para entonces, el 8º ejército tenía dos divisio- nes inglesas extra y una masa de tanques como el 8º ejército jamás había visto antes". Por su parte, Rommel anotó en sus apuntes: "Mis números se hacían menores, mientras los del enemigo aumentaban. Siempre los mismos tanques que entraban a.la batalla y los mismos artilleros. Lo que esos oficiales y soldados realizaron en esa semana toca los lí mites de la eficacia humana... De hecho, los ingleses no intentaron nada que pudiera llamarse una operación, sino que confiaron absolutamente en los efectos de su artillería y aviación. Con sólo la mitad de sus fuerzas podían haber destruido todas las nuestras". La batalla de El Alamein principió el 23 de octubre de 1942. Rommel, agotado, disfrutaba de una licencia en Berlín. Su sustituto, el general Stumme, procedente del frente antisoviético, tuvo que ordenar que no se contestara el fuego en varios sectores porque era necesario ahorrar municiones. Ese mismo día Stumme murió de un ataque al corazón y Rommel —aún en convalecencia— regresó apresuradamente. Los días 26, 27 y 28, tres barcos tanque italianos que llevaban combustible y que no iban suficientemente protegidos porque la flota de Mussolini seguía oculta, fueron hundidos por la aviación aliada. El combustible para los tanques se racionó al máximo, la situación se hizo más crítica y a los ocho días de combate el frente era ya insostenible. De 219 tanques quedaban ya sólo 106. El 3 de noviembre Rommel recibió una orden de Hitler: "No será la primera vez en la historia que la voluntad más fuerte prevalecerá sobre los más poderosos batallones enemigos. Solamente puede mostrar a sus tropas el camino que conduce a la victoria o a la muerte". El mariscal Kesselring dice que al llegar la orden las tropas ya no se encontraban acantonadas, sino en el desierto, y que él le telegrafió al Führer explicándole que ya no era aplicable su disposición. Entonces Hitler autorizó que las operaciones se dirigieran según las necesidades, y el repliegue se generalizó. Refiriéndose a esta retirada de 2,400 kilómetros a través del desierto, el coronel norteamericano John K. Boles dice que "en 140 140 El Blindaje en la Persecución. Coronel John Boles, hijo, instructor del Ejército Norteamericano. 319