DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Page 318
Salvador Borrego
Esta magnífica división perdió más de cien de
sus tanques". Aunque el general británico Young
dice que "los tanques alemanes eran de una inmensa
superioridad en calidad, aun sobre los nuevos
tanques americanos General Grant", la superioridad
numérica de los aliados era bastante para anular la
superioridad cualitativa. Si las tropas alemanas
seguían sosteniéndose en África, era seguramente
por factores imponderables del espíritu. Los
abastecimientos escaseaban en el frente alemán y
todo iba de mal en peor.
Un signo desfavorable fue la muerte de
Marselle, conceptuado como el "as" de los pilotos
germanos. Hans Joachim Marselle, de 22 años de
edad, había derribado 158 aviones y Rommel decía
que sus esfuerzos en el aire equivalían al
rendimiento de una división. Pese a tal récord su
deseo era derribar aviones, pero no matar á sus
Capitan Hans Joachim Marselle,
adversarios, según lo revela una carta en que decía a
considerado como el mejor
su madre: "Esperé ver los paracaídas. ¿Por qué no
piloto alemán de caza. Perecio el
saltan ios ingleses? Quedé horrorizado cuando el
30 de septiembre de 1942. En
avión se estrelló contra el agua"... Su 158ª victoria
una batalla sobre el desierto
fue la más difícil y acerca de ella escribió: "Era un
egipcio ardió su avión y su
combate parejo. También fue un combate muy
paracaídas se atoró en la cola.
corto, pero por primera vez no tuve la certeza de
Llevaba 158 aviones enemigos
derribados, 151 de ellos en
que yo iba a ganar". En su siguiente vuelo sobre el
África. Su carrera duro un año,
frente aliado se le incendió el aceite, retrasó el salto
con 388 salidas.
en paracaídas para regresar hasta "las líneas
alemanas, pero cuando al fin saltó, el paracaídas se
atoró en la cola del avión, que se precipitó envuelto en llamas.
El mariscal Kesselring dijo en su sepelio: "Murió en el aire, como hubieran sido sus
deseos. Capitán Marselle, de 22 años de edad, todavía invicto, todavía el mejor piloto.
El ejército de Rommel había superado varias crisis. Sin embargo, todo tiene su límite, y
el África Korps alemán alcanzó el suyo en El Alamein a cien kilómetros de su meta, que
era Alejandría.
Ahí se puso el sol para Rommel. Su contrincante era entonces el general Montgomery,
británico, a quien se le atribuyó el triunfo y se le ensalzó como el realizador de lo que ni
Cunningham ni Ritchie habían podido lograr. La realidad, sin embargo, era bastante más
simple. En la batalla de El Alamein, Montgomery disponía de 1,114 tanques nuevos
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