DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Seite 317
DERROTA MUNDIAL
"La campaña del desierto en Egipto Occidental y en Libia, donde los alemanes
siempre fueron inferiores en número, posiblemente ilustre mejor la técnica alemana. De
entre muchos ejemplos, creo que el más brillante fue cuando las fuerzas blindadas de
Rommel escaparon de la trampa en el Caldero, donde estaban rodeadas por minas
antitanque al sur, este y oeste y fuerzas británicas poderosas por el norte... Cercada y aislada
de sus bases, y con pocas municiones, combustibles y alimentos, la fuerza blindada era, al
parecer, el b lanco ideal para los bombarderos. Pero sucedió todo lo contrario. Rommel
logró abrir una brecha a través de los campos de minas del oeste, pasó sus fuerzas a través
de ella y después de reaprovisionarse lanzó un impetuoso contraataque contra el Caldero.
Como consecuencia, el 8º ejército se replegó de la línea Gazala dejando en peligro a
Tobruk.
Entonces Rommel atacó a Tobruk y lo capturó". El nuevo 8º ejército quedó
destrozado por segunda vez en una retirada de más de 500 kilómetros.
Churchill había pedido al general Auchinleck que Tobruk fuera retenido a cualquier
precio: "Por tanto —dice— fue una sorpresa que el 20 de junio, en Washington, llegara la
noticia de que Tobruk se había rendido con 35,000 hombres, ante una fuerza que tal vez
no llegaba ni a la mitad de ese número... Esto era tan sorprendente que no podía yo
creerlo... Fue uno de los más fuertes golpes que puedo recordar".
Del 26 de mayo al 30 de julio Rommel capturó sesenta mil prisioneros y destruyó
2,000 tanques y vehículos acorazados. Prácticamente se volvió a perder todo el 8º ejército
inglés.
Los restos de las fuerzas británicas fueron perseguidos hasta El Alamein, donde tropas
y pertrechos llegaron apresuradamente a integrar un nuevo octavo ejército. Era ya el
tercero que se reorganizaba desde la llegada de Rommel a Noráfrica. Roosevelt ordenó
inmediatamente que el ejército americano cediera 300 tanques y 100 cañones para
enviarlos a Egipto. Otros pertrechos fueron embarcados días después y el octavo ejército
resucitó por tercera vez, incluso con un nuevo jefe.
"Rommel había demostrado una vez más —dice Churchill— ser un maestro de la
táctica en el desierto... Rommel había recibido aviones retirados del frente ruso y contaba
con 120 tanques alemanes... Nuestra primera división blindada contaba con 150. Sin
embargo, el uso ineficaz que se hizo de dicha división no ha sido explicado todavía... La
primera división blindada era una de las mejores que teníamos. La integraban principal-
mente hombres que contaban con más de dos años de preparación y representaban tan
alto grado de eficiencia como cualquiera que pudiera encontrarse en nuestras fuerzas
regulares...
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