DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Page 287

DERROTA MUNDIAL Era ésa una declaración de guerra, después de varios años de una guerra no declarada. Alemania se vio atacada por Roosevelt en los precisos momentos en que el frente alemán en Rusia se cimbraba bajo la contraofensiva soviética de invierno. Un mes más tarde 27 países en guerra contra Alemania se comprometieron a no hacer la paz por separado. Prácticamente todo el mundo quedaba así alineado en la más gigantesca coalición de la Historia para salvar al marxismo israelita. NO EXISTIO EL EJE ROMA-BERLIN-TOKIO Frente a la gran coalición de la URSS y el Occidente, el Eje Roma-Berlín-Tokio sólo existió en teoría. Por el extremo de Italia casi todo era vano exhibicionismo. Y por el otro extremo, en Japón privaba el egoísmo. Además, Japón adolecía de tremendas debilidades (como falta de combustibles naturales y sintéticos) y estaba muy lejos de ser una potencia de primer orden. Antes de la guerra, el 30 de enero de 1939, Hitler precisó cuál era el objeto de su alianza con Japón: "Nuestra relación con el Japón está determinada por el conocimiento y por la resolución de atajar con toda energía el bolchevismo que amenaza a un mundo que parece ciego. El derrumbamiento del Japón sólo significaría la bolchevización del Extremo Oriente. Prescindiendo del judaismo internacional, no hay pueblo que pueda desear tal cosa". Cuando empezó la guerra en Europa, Japón guardó discreto silencio para ver cómo se desarrollaban los sucesos. Cuando en 1941 los alemanes pusieron fuera de combate a más de 300 divisiones soviéticas, cuando los ingleses concentraron casi todos sus recursos en el territorio metropolitano y en el frente contra Rommel, y cuando Roosevelt destinó la mayor parte de su producción bélica a ayudar a ingleses y soviéticos, los japoneses creyeron llegado el momento de aprovechar la situación apoderándose de las posesiones asiáticas de Inglaterra, Estados Unidos y Holanda. En vez de atacar a la URSS y cumplir así su alianza antibolchevique, Japón obró egoístamente y prefirió ocupar posesiones norteamericanas, británicas y holandesas que se hallaban casi desguarnecidas. En vista de los preparativos nipones para esa aventura, Stalin pudo retirar la mayor parte de sus tropas de Siberia y enviarlas en noviembre de 1941 al frente de Moscú. Entretanto, Japón realizó un fácil recorrido a través de 5,000 kilómetros, brincando de una a otra isla. Según lo estableció posteriormente el Almirantazgo británico, después de examinar documentos alemanes e interrogar a altos jefes, "el ataque Japones a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941 fue una sorpresa completa para los jefes políticos y militares alemanes", quienes a principios de 1941 —según lo confirma Churchill— habían recomendado al Japón que no atacara a los norteamericanos. El Ministro de Relaciones Matsuoka visitó a Hitler y ambos llegaron al acuerdo de que el Eje debería combatir contra la URSS. Sin 287