DERROTA MUNDIAL - EDICIÓN HOMENAJE AL AUTOR DERROTA MUNDIAL (Edición Homenaje) | Page 251

DERROTA MUNDIAL fervor volver a sus actividades normales y pacíficas. Esta actitud se demostró en distintas formas... Se informó en diferentes ocasiones que divisiones de combate, que por una u otra razón permanecieron en una región .por algún tiempo, lograron con gran éxito la pacificación de la zona bajo su control. Se restablecieron muchas libertades; se reabrieron todas las iglesias, y las tropas alemanas y los habitantes locales se reunían en reverencia común. Las noticias se propagaron Tapidamente por toda la zona y, desde, lejos, los padres rusos traían sus niños para bautizarlos en la iglesia reabierta". Añade el teniente coronel Marr que cuando las zonas conquistadas por las tropas pasaron al dominio de las autoridades- alemanes de ocupación, el control administrativo fue tan rígido y tan severas las penas a los infractores que "los elementos sinceros de la población que habían demostrado su buena voluntad de cooperar, totalmente, estaban ahora amargamente decepcionados". El Teniente Coronel F. O. Miksche ("Revista de.la Defensa Nacional", París, diciembre de 1952) afirma que "no es un secreto que en los países balcánicos, en la Ucrania y en muchas otras regiones, las tropas alemanas fueron aclamadas como libertadoras", aunque luego ese sentimiento fue modificándose debido a la dureza de la ocupación. Acerca de esa buena acogida de gran parte del pueblo ruso a las fuerzas alemanas, da también testimonio el general Guderian. "En Ucrania y en Rusia Blanca —dice— nuestros soldados fueron acogidos, con los brazos abiertos". Otros muchos comandantes rindieron informes similares y añadieron que el odio a los judíos marxistas era palpable en muchas poblaciones rusas. Esta coyuntura de entendimiento germanorruso no fue aprovechada debido a la dureza de las autoridades alemanas de ocupación. Al parecer esto se debió a varios factores: primero, a que Hitler no quería contemporizaciones con Rusia; segundo, a que se negaba a hacer promesas de benignidad que no estuviera dispuesto a cumplir después de la victoria; tercero, a que el comunismo organizó millares de saboteadores a retaguardia de las líneas alemanas y era muy difícil hacer distingos entre la población pacífica y los saboteadores emboscados. Stalin proclamó que la guerra no era únicamente entre dos ejércitos, sino al mismo tiempo una guerra de todo el pueblo soviético contra las tropas alemanas. Cualquier civil ruso que mantuviese su condición de civil, podía ser ejecutado por sus propios conciudadanos como un traidor. Incluso el mando soviético formó "batallones de exterminio" que operaban detrás de las líneas alemanas para matar a rusos que no combatían, para mantener un estado de anarquía y para incitar rebeliones. Algunos de estos grupos operaban con traje de civil y otros con uniforme alemán. En consecuencia, las zonas que el ejército alemán iba ocupando, quedaron sujetas a un durísimo régimen de emergencia y el pueblo ruso vio que se encontraba entre la espada y la pared. De un lado el terrorismo bolchevique que lo empujaba a defender un régimen de opresión; y del otro, un invasor implacable. 251