la exposición intrauterina al alcohol, nicotina y determinados fármacos
(benzodiacepinas, anticonvulsivantes), la prematuridad o bajo peso al
nacimiento, alteraciones cerebrales como encefalitis o traumatismos que
afectan al córtex prefrontal, una hipoxia, la hipoglucemia o la exposición a
niveles elevados de plomo en la infancia temprana. También se ha asociado
con alergias alimentarias (aditivos), aunque se necesitan más investigaciones
al respecto.
SINTOMAS DEL DEFICIT ATENCIONAL
Los niños/as que padecen déficit de atención actúan
de forma despareja en las distintas actividades en
las que se mueven. En algunas partes parecen
moverse con soltura y responsabilidad, mientras que
en otras muestran serias dificultades.
El TDAH tiene muchos síntomas. Al principio
algunos síntomas pueden parecer comportamientos
normales de un niño, pero el TDAH los empeora y
hace que ocurran con mayor frecuencia. Los niños
con TDAH tienen al menos seis síntomas que comienzan en los primeros cinco o
seis años de sus vidas.
Los síntomas más importantes podemos concretarlos en:
Desatención.
Impulsividad.
Hiperactividad.
Incapacidad de regular la atención o concentración durante el desarrollo
de una actividad.
Incapacidad de esperar y planificar respuestas o acciones.
Incapacidad de quedarse quieto/a, necesidad de estar en movimiento
constantemente.
El TDAH probablemente es causado por una combinación de cosas. Algunas
posibilidades son:
Los genes, porque a veces el trastorno es hereditario
El plomo que se encuentra en pinturas viejas y repuestos de plomería
El fumar y beber alcohol durante el embarazo
Algunos daños cerebrales
Los aditivos alimentarios como, por ejemplo, los colorantes artificiales, los
cuáles pueden empeorar la hiperactividad.