Cuentos policiales 6 B | Page 45

Ya había resuelto una parte del problema, pero faltaba averiguar quién y por qué. Luego de pensar unos minutos, Robert me llamó, había visto que en internet se buscaba un gato blanco con manchas negras y una cinta verde en el cuello.

¡Era igual al que habíamos encontrado! Miré la dirección del dueño del supuesto gato y allí fuimos con Robert. El dueño vivía en Olleros, quería averiguar si el gato era definitivamente de él. Al llegar, tocamos el timbre y nos atendió la empleada, le preguntamos si estaba el señor. Nos dijo que sí, nos hizo pasar y dijo que esperáramos allí. En la entrada había muchos cuadros y fotos, pero ninguna de un gato. Del fondo salió la empleada y dijo que el señor nos esperaba en la sala. Una vez allí, le preguntamos cómo se llamaba.

-Por casualidad, ¿usted perdió un gato blanco con manchas negras y una cinta verde en el cuello?.

La respuesta nos conmovió, el gato era de él y lo había perdido el lunes de esa semana, 4 días antes del asesinato.

Nos despedimos y le agradecimos por la charla. Al finalizar, volvimos a la casa del hombre asesinado. Con Robert empezamos a buscar cosas que nos sirvieran; personas, números, direcciones y libretas. Yo no encontraba nada, solo un motón de tickets del supermercado. Luego de un largo rato buscando, Robert vino con una libreta, cheques y papeles. La abrimos y había unas cosas escritas.

En la primera página estaba escrito: "Manuel Gómez 150.000". Me pregunté quién sería, ¿Tendría que ver con esto? ¿Qué sería 150.000? Luego vimos abajo que decía algunas cosas sobre él como por ejemplo, el número de teléfono, sus familiares, a qué escuela fue y otro datos.

Nos fijamos en la dirección y era Olleros ¡A media cuadra de donde se perdió (había perdido) el gato!

Fuimos a la casa de aquel señor, preguntándome siempre lo mismo: ¿Quién sería? ¿Tendría algo que ver con esto? Al llegar le preguntamos si sabía algo de lo sucedido. Él dijo que no tenía nada que ver con eso y que no nos diría nada. Nos preguntamos dudosamente sí él no tenía nada que ver con eso ¿por qué se negaba a hablarnos? Nos dijo que él no lo conocía y que no tenía ningún tipo de relación con él. Si era así, ¿Por qué estaba escrito su nombre en la libreta?

-Seños Gómez, ¿qué hizo el jueves anterior a las 3 de la tarde?- Lo interrogó Robert.

-¿El jueves? Fácil, estuve haciendo unos trámites-respondió.

-¿Tiene auto o va en ómnibus?

-Suelo viajar en colectivo- contestó.