le preguntamos si sabía algo de lo sucedido. Él dijo que no tenía nada que ver con eso y que no nos diría nada. Nos preguntamos dudosamente sí él no tenía nada que ver con eso ¿por qué se negaba a hablarnos? Nos dijo que él no lo conocía y que no tenía ningún tipo de relación con él. Si era así, ¿Por qué estaba escrito su nombre en la libreta?
-Seños Gómez, ¿qué hizo el jueves anterior a las 3 de la tarde?- Lo interrogó Robert.
-¿El jueves? Fácil, estuve haciendo unos trámites-respondió.
-¿Tiene auto o va en ómnibus?
-Suelo viajar en colectivo- contestó.
En ese momento a Robert se le ocurrió una gran idea.
-Gómez, sería tan amable de prestarme su SUBE- le preguntó mi ayudante.
El hombre tardó en responder, parecía que ya sospechaba, pero al fin y al cabo nos la dio. Le prometimos que se la devolveríamos. Salimos de su casa y fuimos a una sala de informática donde verificamos la sube. El hombre definitivamente había hecho un viaje de Olleros hasta la Avenida 9 de Julio en la línea 59 a la tarde, a las 2 de la tarde. Al saber esto llamamos a la empresa del 59 y preguntamos si había un conductor que trabajaba a la tarde a eso de las 13:00 0 14:00. El jefe nos dijo que sí, esa persona era el Cholo, nos pasó con él y le empezamos a preguntar:
- El jueves por la tarde a eso de las 14:00 ¿No viste subir a un hombre con un gato?
-¿Con un gato? Ah sii, ahora que me menciona, había un tipo que subió más o menos a las 13:55. Tenía una caja y adentro parecía tener un gato, que molestaba a todos con su maullido- nos dijo.