El papel estaba escrito con sangre, dos tipos de sangre, unas manchitas del muerto, y las letras con la de un gato, pero ¿De ese mismo gato? ¿De quién sería aquel animal? Salí y toqué la puerta de unos de sus vecinos. Al abrir la puerta me presenté con una señora, Doña Casandra. Me hizo pasar y me senté. Le pregunte si conocía al hombre de al lado. Me dijo que sí.
-Hace nueve años que vive ahí, siempre fuimos muy buenos vecinos, recuerdo que una vez se me cortó la luz y él me ayudó a repararla- me dijo un poco triste. Le pregunté si en este piso había alguien que tuviera mascotas.
-No, yo tenía a mi perro Tobi que se me murió-
-¿Tenía algún gato el hombre?-
-¿Lerner? Oh no, Lerner no tenía mascotas, los odiaba, además era alérgico a los gatos.
Yo tenía a mi gato, pero no lo podía tener aquí, ya que mi departamento es muy chico. Se lo di a mi hermana que vive en Recoleta, pero hace poco se le perdió- me respondió.
Después de que Doña Casandra dijera esto último, me di cuenta de que el gato de su hermana podría ser aquel gato que encontré muerto detrás de la puerta, claro el asesino debió encontrárselo y pensar que no tenía dueño. Pero tenía dudas...Era momento de empezar a resolver el crimen con todas las pistas encontradas.
Me despedí de la señora y con Robert nos fuimos a casa. Cuando llegamos le pedí a mi ayudante que buscara, en internet, todos los gatos perdidos. Yo mientras tanto analizaba el gato y el papel con sangre. Entre ellos tenían que haber algún vínculo y tenía sentido, Pero no entendía lo del agua.
Juntando las pistas confirmé que no había sido un suicidio... Lo mataron, la herida en la espalda, él no llegaría hasta ahí; es un lugar donde nadie alcanza. El papel, ¿Por qué habría utilizado un gato? Él no tenía y sus vecinos tampoco, no creo que haya llevado uno a su casa ya que era alérgico.