Cuentos policiales 6 B | Page 43

Le pedí al policía que me lo explicara, y lo escuché atentamente cuando hablaba.

-El hombre se subió a una silla y al lado de él había un balde con agua, cuando intentó saltar se cayó la silla, la cual tiró el balde e hizo caer el agua- Me dijo un poco inseguro.

Definitivamente no era un policía de verdad. Decidí empezar a buscar pistas, algo q me sirviera.

Entonces tomé el papel en donde decía "Perdón", lo olí, lo examiné, lo toqué... Y me di cuenta de que era sangre con lo que estaba escrito. Pero ¿De quién sería? Lo llamé a mí fiel compañero Robert, que estaba en la entrada y le pedí que llevara la muestra de sangre a un laboratorio para que lo analizaran.

Mientras Robert se iba, me quedé viendo el charco de agua. Probé un poco para ver si no estaba envenenada o algo, pero no. El agua era limpia, no tenía nada raro. Busqué en todas las canillas, pistas o huellas digitales, pero parecía que el agua no era de esa casa, porque no había ninguna pista. Me resultaba algo raro que se hubiera suicidado ¿Tenía alguna razón para hacerlo? Decidí consultar a los vecinos si sabían algo del hombre. Cuando abrí la puerta para salir del departamento, justo entró Robert:

-Ya analizaron la muestra de sangre, las letras con la que está escrito esto es sangre de un gato, pero hay unas gotitas que son ¡Del mismo muerto!

Robert y yo entramos de vuelta al departamento y examinamos al hombre. Buscamos en las piernas, en los brazos, en la panza, en los pies y en la cara, pero no tenía nada. Cuando revisamos su espalda, encontramos una herida medio grande, pero no creíamos que se la hubiese hecho él. Era un lugar a donde nadie alcanzaba. Cuando cerré la puerta para que nadie escuchara mi hipótesis, vi un gato muerto atrás. Recordé que el papel estaba escrito con sangre de gato así que razoné: