Cuentos policiales 6 B | Seite 38

-Está bien. Oye, Bonnie, ¿tenías algún vínculo amistoso… o AMOROSO –pregunté entonando- con Ash?

-¿Ash?

-El chico por el cual te estoy investigando.

-Ah, ¿qué le pasó?

-Lo mataron.

Hizo un grito ahogado y se llevó las manos a la boca, mientras una lágrima comenzaba a crecer en sus ojos.

-¿Lo... Lo mataron?

-¿Y por qué te pones a llorar? Ni lo conocías…

-Odio los homicidios.

-Ajá, ¿y no hay nada de que estabas enamorada de él?

y no hay nada de que estabas enamorada de él?

-¿Quién le ha dicho?

-Tienes que saber que no te lo puedo decir.

-Detective –dijo mirando la hora- me tengo que ir.

-Está bien. Adiós.

Entonces media hora después llegó Alexandra, la madre de Ash, después de que yo la llamara.

-Hola, detective.

-Alexandra, hagámoslo fácil. ¿Por qué le habías dicho a Alisson, el día que se estaban peleando, que matarías a Ash?

-Oh, vamos. Le dije eso sólo porque era el punto débil de Alisson. Ella es la monstruo aquí. ¡ME TORTURÓ!

-¿Y por eso lo maltratabas a Ash? Dame tu teléfono. Te llamaré si necesito que me digas algo sobre Ash.

-Ah, te lo diré ahora. Amaba los helados, la música, la televisión, los libros, la computadora, la pizza y las hamburguesas. Odiaba a la música POP, le gustaba el Rock. Era un gran chico, le encantaba andar en bicicleta y jugar al fútbol. Y YO no lo maté.

Pasaron dos días desde las charlas. Obviamente yo no soy así, no soy tan tonto. Me hice el distraído policía que se hace pasar por detective, pero termina sin resolver los casos y dejando un desastre atrás. Empecé a pensar y a pensar mi hipótesis.

Luego de pasar por la escena del crimen encontré el celular de Ash, y encontré unas grabaciones que no se escuchaban bien. ¿Cómo lo habrían matado? Esas serían las dos cosas que tendría que averiguar.