Cuentos de terror | Page 5

Una tarde de verano Era una tarde de verano de mucho calor y con mis amigos estábamos jugando a la pelota en la puerta de mi casa. Enfrente hay un cementerio, el cual siempre nos dio miedo; además se rumorea que hay hechos extraños ahí. Ya se estaba haciendo tarde así que decidimos patear por última vez. Pero pasó lo peor, ¡se nos fue la pelota para el cementerio, que ya estaba cerrado! Pero de alguna manera debíamos recuperar nuestra pelota. Lo más probable era que no nos la devolvieran, así que había que tomar coraje ¡y animarnos! Mis amigos no me quisieron acompañar, así que tuve que ir solo, trepé la reja y cuando caí al otro lado, sentí que alguien me estaba mirando… Sentí escalofríos, pero no había nadie ahí. Empecé a caminar y no veía la pelota. Cada vez me metía más adentro ¡y más miedo tenía! Miraba para todos lados, escuchaba muchos ruidos. De repente vi la pelota, la agarré y sentí unas ganas terribles de salir corriendo…¡Solo quería huir de ahí cuanto antes! Cuando me di vuelta para hacerlo, vi una sombra que balbuceaba, se estaba acercando muy rápido hacia mí, pensé que me iba a desmayar del miedo. Empecé a correr lo más rápido que pude, pero me tropecé. ¡No podía creerlo, parecía una pesadilla! Me quise levantar y agarrar la pelota, pero ya era tarde porque el espíritu ya estaba adelante mío, me hablaba, se movía, pero yo no podía entenderlo. 5