Crisis Civilizatoria | Página 94

José A. Fraire Cervantes l François Boucher El otro proceso es la calificación territorial. Éste tiene que ver con la incorporación y reconocimiento explícito del conjunto de recursos territoriales que definen la calidad y el carácter único de un producto. Durante el proceso de construcción territorial de un producto los actores involucrados interactúan entre ellos en procesos de negociación, lo que representa un fuerte momento de aprendizaje y de formación, así como para el desarrollo de capacidades empresariales y de negociación. A continuación se amplía el tratado sobre estos dos procesos. Activación colectiva En su forma clásica una acción colectiva se define como la acción de un grupo, justificado por un objetivo común, para producir un bien colectivo o un bien común (Olson, 1965 citado en Bridier, 2011). Dentro del enfoque SIAL, la puesta en marcha de estas acciones colectivas permite transformar las ventajas pasivas de un territorio en ventajas activas,5 generando así un proceso de activación de sus recursos específicos. Para Boucher (2004), el proceso de activación requiere de dos etapas: en primer lugar, es necesario una acción colectiva de tipo estructural. Esta etapa está caracterizada por la creación de un grupo (e. g. organización, sociedad, cooperativa) que será la encargada de llevar a cabo las gestiones que conducirán a la consecución del “bien común”. La creación de este grupo implica una negociación al interior del territorio sobre la conformación del “club” que más adelante tendrá derecho de exclusividad y de manejo sobre el bien colectivo construido (i. e. el queso artesanal). La segunda etapa es denominada “acción colectiva funcional”. Esta etapa implica la construcción del bien colectivo en relación con la calidad. Durante esta etapa la acción colectiva trasciende el ámbito de negociación interna hacia la negociación de los actores locales organizados con actores externos. De esta forma: [...] la acción colectiva se vuelve hacia el exterior del grupo, con el fin de hacer reconocer el producto, luchar contra la usurpación, garantizar su promoción y aumentar su notoriedad en los mercados. La acción colectiva se lleva, así, hacia otras arenas para el reconocimiento por los gobiernos locales y las instituciones del estado. (Bridier, 2011:133). Las ventajas pasivas son elementos específicos del territorio dado y las ventajas activas se obtienen por la “activación” de las ventajas pasivas mediante la realización de acciones colectivas. Al respecto ver los trabajos de H. Schmitz. 5 92