¡Aquí no había hambre! Saberes y sinsabores de una comunidad cafeticultora
Lo acontecido a nivel nacional se reflejó también en la comunidad. Por
ejemplo, en las memorias de los personajes de Puerta de Platanares que trabajaron
en ese tiempo, está la “Alianza de Ruiz” cargando camiones con el grano, la
bodega llena hasta tres veces por semana, y el beneficio de café “El Rosario”
sin parar, majando y secando el café (Ledesma, 2012 y Ayón, A., 2012).
Inmecafé, como regulador de precios ante los coyotes, dotaba de la planta
a los productores y de insecticida para fumigar antes y después de las lluvias,
así como orientación técnica. Durante los años 70, la comunidad prosperó con
el auge del café, muchos se hicieron de “su casita de material”… En Puerta de
Platanares “ya no había hambre”:
¡Esa bodega que usted ve ahí!, la llenábamos hasta tres
veces en la temporada. Tráileres venían a cargar aquí,
porque teníamos buena lana, en ese tiempo la gente hizo
sus casitas y se hizo de sus carritos […]. Una fiestonona
que hacíamos el día del ejido, no se imagina, yo duré
ocho años de comisariado! ¡Vendíamos mucha cerveza!
hubo años que vendíamos mil cartones FR6W'fW