Yolanda Castañeda Zavala l Yolanda Cristina Massieu Trigo
Ante la crisis financiera, la recesión económica mundial y la situación de
incertidumbre en los precios de los alimentos, conduce a la preocupación por
el aumento en el número de personas subnutridas. La FAO (2011) señala que
en 2010 se redujo el problema de habitantes subnutridos a partir del descenso
en el precio de los alimentos, pero los niveles de subnutrición siguen siendo
altos en relación a su trayectoria histórica:
Aunque los precios internacionales de los productos alimenticios básicos cayeron
en 2009, siguieron siendo altos en relación con años anteriores, y los datos hasta
octubre de 2010 reflejan un aumento del índice de los precio de los alimentos de la
FAO en 2009–2010. Por otra parte, los altos precios internos se han mantenido
en muchos países, dado que la disminución de los precios internacionales tardó
en transmitirse a los mercados nacionales. Aunque los precios de los alimentos
se mantuvieron por encima de su nivel anterior a la crisis, la reducción de los
ingresos causada por la crisis financiera tuvo un efecto perjudicial sobre el
acceso a los alimentos, y dio lugar a otro aumento pronunciado de los niveles
de subnutrición mundial (FAO, 2011: 73-74).
En la Gráfica 4 se indica como 62% de las personas subnutridas en el
mundo vive en Asia y el Pacífico, la región más poblada del planeta, sigue África
subsahariana con 26%, América Latina y el Caribe 6% y Cercano Oriente y
África del Norte 4% y las regiones más desarrolladas 2%.
Gráfica 4. Número de personas subnutridas en 2010,
por regiones (Millones).
Fuente: FAO, 2010.
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