Crisis Civilizatoria | Page 132

Elena Lazos Chavero l Libertad Castro perspectivas e intereses. Sin embargo, en este artículo sólo nos concentraremos en la parte de los productores por considerarlos como los usuarios principales y así poder brindar una reflexión sobre las ventajas y desventajas que tendrían las semillas OGM desde su perspectiva. Asimismo, la formación de esta postura está relacionada con el acceso a la información con que cuentan estos actores (Adesina y Baidu-Forson, 1995). Este trabajo tiene como objetivo analizar los costos actuales de la producción de maíz entre diversos agricultores representantes de cada estrato y examinar su postura con respecto al maíz genéticamente modificado, para elaborar un diagnóstico que permita evaluar la pertinencia de la posible introducción comercial de maíz transgénico. Con el propósito de analizar el proceso agrícola en la producción de maíz en el ciclo 2011-2012, así como las perspectivas de los agricultores, se entrevistaron a 17 productores maiceros durante dos temporadas de campo -agosto del 2012 por dos semanas y agosto del 2013 por una semana. Se seleccionaron con base en: a) El estrato productivo (número de hectáreas cultivadas con maíz); b) La modalidad hídrica (riego y/o temporal); c) La pertenencia a organizaciones y/o empresas para comercializar el producto; d) El tipo de semilla utilizada (híbrida y/o criolla); y e) El municipio de ubicación de las parcelas. En total, fueron seis grandes productores, cuatro medianos y siete pequeños. El contexto agrícola sinaloense El paisaje hídrico sinaloense, compuesto por once ríos que cruzan el estado, fue transformado desde 1930 con la construcción de las primeras presas. En 1948, la presa Sanalona fue la primera gran obra hidráulica. A la par de las presas, se organizaron Sociedades de Riego, las cuales desarrollaron un fuerte poder organizativo ya que impulsaron una agricultura comercial bajo irrigación (Frías-Sarmiento, 2008). No era un secreto que en ese tiempo el noroeste mexicano se estaba convirtiendo en el eje principal de la economía agrícola mexicana, demostrándose esto por las trascendentes obras hidráulicas como por las cuantiosas inversiones federales en el proceso de mecanización. Hacia 1960, con la Revolución Verde se introdujeron semillas mejoradas y el paquete de agroquímicos y fertilizantes. El maíz fue el principal producto, pero en los años subsecuentes, su producción disminuyó notablemente para retomarse en la década de los noventa (Gráfica 1). Su actual crecimiento ha sido fruto de alianzas políticas, el factor capital y la política de subsidios 130