¿Tiene límites la plasticultura fresera en Zamora, Michoacán?
en Tamándaro, Jacona o en La Hachera y Padilleño. En este módulo, el riego
por goteo paga $43.75 y el rodado un poco más: $87.50 si es para fresa (que
lleva 40 riegos) y $130 pesos si es para granos y otras hortalizas. Este pago,
más elevado, incluye la limpieza de drenes y caminos. En término medio, la
renta para fresa con agua de pozo está en 15 mil y, con riego rodado, 8 mil;
si se trata de maíz, sorgo o trigo, en buen temporal, se pagan de 5 a 6 mil. Es
muy raro rentar para garbanza, porque el cultivo no cubre los gastos (y menos
con las heladas a las que es sensible).
Los contratos de arrendamiento se han vuelto más formales y por más
tiempo, porque el arrendador invierte en desmonte, nivelación, perforación de
pozo y acarreo de tierra para mejorar el suelo. Los hay de tres o más años y
aplican tarifas diferenciales cuando en el cultivo precedente se han utilizado
herbicidas como Faena (Glifosato), en tal caso pueden pagarse 5 o 6 mil pesos en
el primer año y 10 mil en los segundos y terceros. Los contratos han cambiado,
ya no es a la palabra, dice Don Francisco, ahora se estipula claramente el
cultivo para el que se renta la parcela y el tiempo mínimo es quince meses,
desde abril de un año hasta julio del siguiente. En otras épocas no se precisaba
qué cultivos ni en qué condiciones se entregaba la tierra. Todo es importante,
porque de no comprometerse a nada, el arrendatario puede devolver la tierra
“hecha garras”, por no haberla dejado descansar nunca y no reponerle algo
de fertilidad sembrando cebada, janamargo o frijol en los meses de temporal,
material vegetal que se barbecha e incorpora al suelo.
En relación a variables contingentes, tales como vientos y heladas, el
señor García Pacheco cree que usualmente no se valora eso en los contratos,
aunque hay áreas como San Simón que pueden ser afectadas por heladas
cuando el viento “cala” de poniente a oriente, tal como sucedió entre el 16 y
18 de noviembre de 2011. Los vientos intensos no son comunes, pero llegan a
azotar –como hace dos años o la tromba de marzo 2014– y rasgar los macro
túneles. Otras zonas son particularmente benignas, como el llamado Cañón
de Tamándaro, que posee una temperatura peculiar.
Las rentas, cree Don Francisco, seguro que han subido y el que no se cultive
la garbanza “ha de decir algo” pues, aparte de que no aguanta el frío, su bajo
precio no paga los costos. La garbanza, que tanto se consume en las calles de
Zamora, se trae de Tanhuato, Ecuandureo y de los Altos de Jalisco. En una
situación de mercado, el juego de la oferta y la demanda determina la renta y
gracias a eso unos pueden dar sus tierras en arriendo, tener algunos centavos,
y otros –que tienen capital– hacen producir la tierra.
En su larga experiencia como asesor en el cultivo de fresa, Rafael Vega
del Río, (Entrevista, enero 23 de 2012) observa que las mejores tierras “ya
están apartadas para cinco o diez años”, porque el rendimiento mayor a 36
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