Crisis Civilizatoria | Page 113

¿Tiene límites la plasticultura fresera en Zamora, Michoacán? impuesta por Estados Unidos a sus abastecedores (FDA-USA, 1998). La Guía, fechada el 26 de octubre de 1998, tiene su antecedente en el plan llamado “Iniciativa para asegurar la seguridad de las frutas y vegetales nacionales e importados” anunciado por Bill Clinton, Presidente de ese país, el 2 de octubre de 1997 y en el discurso radiofónico del mismo mandatario de enero de ese año, que ya se refería a la iniciativa de seguridad alimentaria. La buena intención estadounidense tiene consecuencias que van más allá de lo estrictamente sanitario, pues a menudo acrecientan su alarma por un brote de salmonella y aplican restricciones mercantiles discrecionales, según sea la urgencia y tamaño de su demanda, que impactan negativamente las compras de fruta mexicana, con efectos directos en el precio de ésta y en el empleo, tanto en campo como en las empacadoras de Zamora y su región. Al mismo tiempo, esa política bien instrumentada para generar e interiorizar el riesgo real e inventado de la peligrosidad de los alimentos y agua contaminada, ha permitido construir un mercado de agua purificada y vegetales inocuos. Y la producción de estas frutas y hortalizas “limpias” se basa en una agricultura casi industrial, que utiliza plásticos y crecientes cantidades de agroquímicos. Controlar plagas y malezas con medios aceptados por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, es uno de los límites más serios que enfrentan los agricultores, habida cuenta de una experiencia que ha marcado esta región: la imposibilidad de controlar la paratrioza en papa y jitomate y la salida, por ahora inevitable, de estos cultivos de esta zona. Desde inicios de los noventa el jitomate se ha asentado en Yurécuaro, mientras no se agote el agua y/o se descontrole algún insecto, ácaro o virus; la papa se siembra en las tierras altas y frías de la meseta p’urhépecha, en tanto no se acabe la fertilidad del suelo y/o suceda otra situación crítica con plagas y enfermedades. Después de muchos años del “destierro” de la papa, los productores parecen convencerse de que “la” o una de las causas principales es el deterioro en las cadenas de insectos y otros organismos en el ecosistema, debido al uso excesivo de agroquímicos. No obstante las dimensiones de este problema ambiental (sobre la población de paratrioza y debacle de sus enemigos naturales), el agro regional se apoya principalmente en las sustancias químicas para combatir –no controlar– a los organismos convertidos en plaga. En fresa se ensayan y/o prohíben plaguicidas para controlar uno de los ácaros más resistentes: la araña de dos puntos (Tetranichus urticae koch). Quizá la mayor preocupación hoy sea hallar alternativas rentables ante la escasez de Bromuro de metilo. Sustancias tan nocivas o más que el Bromuro, Metan sodio, Metan potasio, Telone con Clorpicrina, Busan 30 W, aparecen como los sustitutos más prometedores. Hay que subrayar que no son los efectos del Bromuro en la capa de ozono ni su extrema toxicidad lo que inquieta a 111