Asociatividad, competitividad y producción de sorgo
III. Promoción de la organización productiva y social en todos los órdenes de la
sociedad rural;
IV. Constitución de figuras asociativas para la producción y desarrollo rural sustentable;
V. Fortalecimiento institucional de las organizaciones productivas y sociales;
VI. Fomento a la elevación de la capacidad de interlocución, gestión y negociación
de las organizaciones del sector rural; (…)
En este sentido, un objetivo importante de la política pública para el
medio rural, es la promoción del bienestar social y económico de sus agentes
y actores con la participación de organizaciones o asociaciones, especialmente
las integradas por grupos vulnerables, como lo son las etnias, jóvenes, mujeres,
jornaleros y discapacitados (Ley de Desarrollo Rural Sustentable, artículo 5,
fracción I y artículo 154, fracción IV).
En el caso del sistema-producto sorgo, la competitividad y asociatividad
han sido factores relevantes para la dinamización del sector en la frontera
norte; en el caso de este grano, su comercialización se rige por los mercados
internacionales y; es por esto un claro ejemplo de la manera en que el modelo
económico neoliberal marca la pauta en la producción agropecuaria en la
actualidad.
La producción de sorgo en la frontera tamaulipeca
Aunque la agricultura en México aporta un escaso 4% del Producto Interno
Bruto, es un sector relevante ya que, por un lado, guarda relación directa con
el desarrollo territorial (el 24% de la población mexicana vive en zonas rurales)
y la generación de empleos (13% de la fuerza laboral, equivalente a más de
3 millones de agricultores y casi 5 millones de trabajadores asalariados). Por
otro lado, es un sector con eslabonamientos ascendentes y descendentes con
otros sectores y cada vez es más notoria la modernización e integración de la
agricultura a la economía mexicana (OCDE, 2011:10).
En la frontera norte de México, la vocación agrícola ha estado presente por
lo menos desde el siglo XIX y, en aquel tiempo, su predominio en la sociedad y
economía fronteriza la llevó a convertirse en el centro y evolución del capitalismo
por la integración de la región a los sistemas mundiales de producción (Walsh,
2010:42,44). En las últimas décadas, el norte de México se ha caracterizado
por la tecnificación y el alto desarrollo del proceso agrícola debido a la calidad
de sus recursos naturales, la adecuada infraestructura para la producción y la
comercialización (Vidaurrázaga, 2003:165). Ello ha brindado especificidades
a la región que la distinguen del resto del país y la acercan, más bien, a la
práctica de la agricultura con el sur de los Estados Unidos (Rochin, 1985:256).
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