Crisis Civilizatoria | Page 76

Aertemisa López León En el neoliberalismo, la asociatividad ha sido relevante para que los pequeños propietarios individuales enfrenten las dificultades que entraña la competitividad, para la comercialización de sus productos. Esto se debe a que los pequeños productores tienen un limitado acceso a recursos físicos y financieros, carecen de suficiente capacitación técnica e información sobre los requerimientos del mercado y tienen un escaso poder de negociación entre el resto de los actores de la cadena productiva (Kruijssen, Keizer y Giuliani, 2009:46). Venezuela es un ejemplo de lo que ocurre en naciones en desarrollo; en su análisis sobre las organizaciones de productores agrícolas en la era de la globalización, García (2000) ha detectado que el desarrollo de las actividades productivas agrícolas requiere una mejor combinación de los factores productivos y, por ello, los productores deben concentrar sus esfuerzos, conocimientos y recursos en la implementación del proceso de producción de forma colectiva para, de esa manera, utilizar más racionalmente los insumos y aumentar la productividad y la calidad del producto (García, 2000:481). Con ello lo que se destaca es que los productores han encontrado en la asociatividad, una vía que les permite enfrentar las condiciones actuales que resultan de la implementación de un modelo que se ha generalizado en el mundo y que ha ido en detrimento de la subsistencia de los actores del campo. A decir de Gómez (2011:134,136), en México, el gobierno federal ha promovido la asociatividad y las cadenas productivas para incrementar la funcionalidad y la productividad del campo porque se parte de la premisa de que la asociatividad es una alternativa viable para hacer frente a la competitividad y permanecer en los mercados locales, sin embargo, debe considerarse que su trascendencia a otros ámbitos requiere no sólo del fomento a la asociatividad sino de su fortalecimiento a través de la cadena productiva. En el artículo 143 de la Ley de Desarrollo Rural Sustentable se establece que las figuras organizativas son fundamentales para la competitividad y la generación de cadenas productivas, porque éstas pueden generar capital social; por ello, desde el gobierno federal se