Ejidatarios y pobladores. Economía familiar
añade que los programas de apoyos gubernamentales tienen un doble propósito:
representan signos de mediación política que tienden a diluir o debilitar las
formas de organización entre los productores, despolitizando su representación
en el ámbito local; al mismo tiempo, que son también áreas de posibilidad, que
les permite a los campesinos subsistir en un contexto desfavorable. El caso más
reciente (2010) de esta política pública, es el de una comunidad Otomí de la
Sierra de Querétaro, donde autoridades municipales de Villa Progreso, intentan
frenar la migración de sus habitantes hacia Estados Unidos a través de proyectos
ecoturísticos y del rescate de sus tradiciones gastronómicas (Miranda, 2010).
En Calakmul, el gobierno y la coparticipación de ONG, organizaciones
ambientalistas, académicas y agencias internacionales generan un flujo de
programas, recursos económicos y formas normativas que influyen en las
interacciones cotidianas de hombres y mujeres de los ejidos. Azuara et al.,
(2011), registran once instituciones, entre gubernamentales y ONG que operan
49 programas. Siete de las 11 instituciones, destinaron más de $37´000,000 en
diez años (1998-2007), en 17 programas orientados al desarrollo social, agrícola,
ganadero, ambiental y la compensación de desastres naturales (Fonden).
Específicamente, Nuevo Becal recibió más de $3´000,000 en programas como:
PROCAMPO, OPORTUNIDADES, Fondo de Nacional de Desastres Naturales
(FONDEN), Programa de Diversificación Productiva en el Medio Rural
(PRODERS) y Proárbol de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR).
Martínez (2010), menciona que a partir de 1994 el gobierno implementó 70
proyectos para el desarrollo de la ganadería de ovinos, a través del Fondo
Regional de Xpujil (INI) y del programa “Opciones Productivas” de la
Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL). Reyes et al., (2003), proporciona
una perspectiva de cómo el diseño de los programas de apoyos otorgados en
Calakmul se han sumado a otros factores y acciones gubernamentales como
las de PROCEDE que ponen en una encrucijada el sistema ejidal, es decir
entre la privatización de la tierra, los derechos ejidales y la conservación de
los bosques (Haenn, 2006).
Pat y colaboradores (2010), examinan el impacto negativo que tienen
las polític