Ejidatarios y pobladores. Economía familiar
y no gubernamentales. Analizamos los efectos de programas y apoyos entre los
habitantes mediante entrevistas en profundidad, historias de vida y revisión de
documentos. Nos preguntamos ¿qué papel juegan los programas y apoyos en
la dinámica interna de los ejidos? y ¿cuáles son los efectos de las rivalidades
entre ejidatarios y pobladores?
Programas y proyectos gubernamentales
Antes de los ochenta, las empresas paraestatales, los programas e instituciones
de apoyo al campo4, se caracterizaban por garantizar la producción agrícola
y la regulación de los precios de los productos de la canasta básica. Después
de 1988, su desaparición y desincorporación, como parte de las reformas
estructurales llevadas a cabo por el gobierno del entonces presidente Carlos
Salinas de Gortari, redimensionó la estructura de producción agrícola en
México (Herrera, 2009). Empresas paraestatales como la Compañía Nacional
de Subsistencias Populares (CONASUPO), el Programa de Inversiones Públicas
para el Desarrollo Rural (PIDER), o la Coordinación General del Plan Nacional
de Zonas Deprimidas y Grupos Marginados (COPLAMAR), fueron sustituidas
por una nueva generación de programas gubernamentales con fines específicos
de focalización de recursos, regularización de la tierra y de contención social
ante las políticas de apertura comercial y desmantelamiento de las economías
campesinas (Shwedel, 1995). Destacan por su importancia: el Programa Nacional
de Solidaridad (PRONASOL), del año 1988; el Programa de Certificación de
Derechos Ejidales y Titulación de Solares (PROCEDE), 1992; y el Programa de
Apoyos Directos al Campo (PROCAMPO), 1993. En 1996, durante el gobierno
de Ernesto Zedillo, se implementa el Programa “Alianza para el Campo”, con el
propósito de atender al campo desde varias vertientes productivas y de desarrollo,
brindando apoyos económicos para elevar la producción agrícola, recuperar
la rentabilidad de los pequeños productores y abatir las sequías (Estudios
son aquellos personas que han adquirido la titularidad de los derechos sobre las parcelas
ejidales, pero no son ejidatarios. Respecto de los pobladores la ley agraria es ambigua; se
entiende que los pobladores son el conjunto de habitantes que viven en la comunidad ejidal,
y su participación es a través de juntas integradas por ejidatarios y avecindados, los cuales
podrán opinar sobre las necesidades y problemas que enfrenta el ejido. En este trabajo se
utilizó la categoría de poblador como sinónimo de avecindado, porque es la denominación
que las personas de Calakmul utilizan para caracterizar a los habitantes que carecen de tierras.
A esta categoría pertenecen los hijos de ejidatarios y los que no son hijos de ejidatarios..
4
Herrera (2009), proporciona un listado de empresas paraestatales y programas de apoyo al
campo que fueron desaparecidas con las reformas estructurales de los ochenta. D