Santana Navarro Olmedo
Nosotros nada más nos dividimos en estos dos
rangos, ejidatarios y pobladores, entre los pobladores
están los avecindados que es igual que pobladores,
no tienen ningún apoyo de parte de ejidatarios; no
reciben ningún apoyo únicamente cuando es a nivel
población (S.H., registro 19/03/1012).
Introducción
En la década de los ochenta, México inició una oleada de reformas estructurales
que incluyeron: la desincorporación de entidades estatales, la desregulación
de los mercados y apertura comercial indiscriminada, la disminución de la
intervención pública y la reorganización financiera e individualización2 del
crédito (Encinas et al., 1995:22-30; Oehmichen, 1997). En áreas rurales, las
reformas promovidas provocaron la cancelación del crédito a productores de
granos básicos, el retiro de diversas agencias y la focalización de los subsidios,
a través de la creación de nuevos programas asistenciales y la sujeción de los
campesinos más pobres a una lógica reglamentaria de mercado con diversos
“proyectos”: construcción de viviendas, producción agropecuaria, capacitación
y conservación de los recursos naturales (López, 2006). A través de estos
programas asistenciales y proyectos de desarrollo, el gobierno organizó su
política pública y re-orientó el ejercicio de los recursos financieros, delegando la
elaboración de proyectos a los campesinos. Como la mayoría de los campesinos
no pueden con los requerimientos burocráticos de los formatos, se estableció un
cuerpo técnico-burocrático de “proyectistas” encargados de diseñar y evaluar
los distintos programas y proyectos que las políticas públicas ofertan como
medio para atender las demandas y necesidades de las poblaciones (Valdés,
2005). Este giro en la reestructuración de las políticas públicas, ha generado
cambios en las dinámicas sociales y económicas de las familias campesinas
(Lara et al., 2010).
Para ilustrar el impacto en la población rural de esta política pública
presentamos el caso de tres ejidos en el municipio de Calakmul: La Guadalupe,
Ricardo Payró y Nuevo Becal, donde ejidatarios y pobladores –sin ascendencia en
el ejido–3 disputan los apoyos y subsidios que llegan vía agencias gubernamentales
Las políticas neoliberales de “combate a la pobreza” están basadas en lo que llaman
focalización, es decir se implementan y aplican una serie de programas restrictivos y
selectivos que tienen destinatarios individuales, los cuales deben cumplir con los requisitos de
los programas.
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De acuerdo con la Ley Agraria de 1992, los ejidatarios son hombres y mujeres titulares de los
derechos ejidales. Los avecindados son aquellos mexicanos mayores de edad (18 años), que
residen en el ejido y han sido reconocidos por la asamblea ejidal. Mientras que los posesionarios
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