Crimen y Castigo - Fiódor Dostoyewski
ciertos hechos misteriosos e importantísimos. Afirmaba que Rodia
tenia enemigos poderosos de los que se veía obligado a ocultarse,
y no dudaba de que alcanzaría una brillante posición cuando
lograse allanar ciertas dificultades. Decía a Rasumikhine que su
hijo sería un hombre de Estado. Para ello se fundaba en el artículo
que había escrito y que denotaba, según ella, un talento literario
excepcional. Leía sin cesar este artículo, a veces en voz alta. No
se apartaba de él ni siquiera cuando se iba a dormir. Pero no
preguntaba nunca dónde estaba Rodia, aunque el cuidado que
tenían su hija y Rasumikhine en eludir esta cuestión debía de
parecer sospechosa. El extraño mutismo en que se encerraba
Pulqueria Alejandrovna acabó por inqui WF"GV