CRIMEN Y CASTIGO - FIÓDOR DOSTOYEVSKI | Page 645

Crimen y Castigo - Fiódor Dostoyewski -Sí... Había llegado hacía poco. -En efecto. Había perdido a su mujer. Era un hombre dado a la crápula. Y de pronto se suicida. ¡Y de qué modo! No se lo puede usted imaginar... Ha dejado unas palabras escritas en un bloc de notas, declarando que moría por su propia voluntad y que no se debía culpar a nadie de su muerte. Dicen que tenía dinero. ¿Cómo es que lo conoce usted? -¿Yo? Pues... Mi hermana fue institutriz en su casa. -Entonces, usted puede facilitarnos datos sobre él. ¿Sospechaba usted sus propósitos? -Le vi ayer. Estaba bebiendo champán. No observé en él nada anormal. Raskolnikof tenía la impresión de que había caído un peso enorme sobre su pecho y lo aplastaba. -Otra vez se ha puesto usted pálido. ¡Está tan cargada la atmósfera en estas oficinas! -Sí -murmuró Raskolnikof-. Me marcho. Perdóneme por haberle molestado. -No diga usted eso. Estoy siempre a su disposición. Su visita ha si