Crimen y Castigo - Fiódor Dostoyewski
-¡Ah, sí! Raskolnikof. Lo siento, pero se me había ido de la
memoria... Le ruego que me perdone, Rodion Ro... Ro...
Rodionovitch, ¿no?
-Rodion Romanovitch.
-¡Eso es: Rodion Romanovitch! Lo tenía en la punta de la lengua.
He procurado tener noticias de usted con frecuencia. Le aseguro
que he lamentado profundamente nuestro comportamiento con
usted hace unos días. Después supe que era usted escritor,
incluso un sabio, en el principio de su carrera. ¿Y qué escritor
joven no ha empezado por...? Tanto mi mujer como yo somos
aficionados a la lectura. Pero mi mujer me aventaja: siente
verdadera pasión, una especie de locura, por las letras y las
artes... Excepto la nobleza de sangre, todo lo demás puede
adquirirse por medio del talento, el genio, la sabiduría, la
inteligencia. Fijémonos, por ejemplo, en un sombrero. ¿Qué es un
sombrero? Sencillamente, una cosa que se puede comprar en casa
de Zimmermann. Pero lo que queda debajo del sombrero, usted
no lo podrá comprar... Le aseguro que incluso estuve a punto de ir
a visitarlo, pero me dije que