Congresos y Jornadas Didáctica de las lenguas y las literaturas. | Page 599

Para entender la complejidad de este riesgo pueden sernos productivos algunos conceptos relacionados con la sociología de la cultura. En“ El sentido social del gusto”( 2010:32) Bourdieu plantea que Lo que se llama gusto es precisamente la capacidad de hacer diferencias entre lo salado y lo dulce, lo moderno y lo antiguo, lo romántico y lo gótico, o entre diferentes pintores, o entre diferentes maneras de un mismo pintor, y, en segunda instancia de probar y enunciar preferencias. Y, el defecto, la ausencia, la privación de categorías de percepción y de principios de diferenciación conduce a una indiferencia mucho más profunda, más radical que la simple falta de interés del esteta hastiado […] Porque no se ha hecho nada para desarrollar en ella( la gente) la líbido artística, el amor al arte, la necesidad de arte, que es una construcción social, un producto de la educación.
El gusto es una construcción social determinada entre otros factores, por la familia, la edad, el lugar de procedencia y también por la escuela. Aquello que yo llamo habitus plantea Bourdieu( 2010:38), el hecho que los individuos son también producto de condiciones sociales, históricas, etc. Y que tienen disposiciones( maneras de ser permanentes, la mirada, categorías de percepción) y esquemas( estructuras de invención, modos de pensamiento, etc.) que están ligados a sus trayectorias( a su origen social, a sus trayectorias escolares, a los tipos de escuela por los que han pasado).
El gusto no es ajeno a la escuela, no es un elemento que el o la docente puedan tomar como un factor externo a ellos y determinarlo como criterio único de selección. En un capítulo posterior( 2010:68) Bourdieu plantea la posibilidad de imponer determinado arbitrario cultural: Designando y consagrando ciertos objetos como dignos de ser admirados y apreciados, ciertas instancias-como la familia o la escuela, que están investidas del poder delegado de imponer un arbitrario cultural. Parecería que, al enunciar este criterio( el gusto de los chicos), los docente perdieran de vista esta dimensión social del gusto y, es que en realidad es un asunto mucho más complejo. Hacer explícita esa complejidad es uno de los propósitos de este trabajo ya que creo que al hacerla visible se puede enfocar y trabajar de otra manera. Sobre esta aparente simplicidad trabaja Sergio Miceli en Altamirano( Comp. 2002:113) Aunque muchas veces se pueda tener la impresión de que las preferencias en el ámbito del gusto se explican en función de inclinaciones y tendencias individuales [...] diversas investigaciones contemporáneas han mostrado y comprobado las bases sociales en las que suelen basarse los patrones considerablemente diferenciados del gusto de los
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