Congresos y Jornadas Didáctica de las lenguas y las literaturas. | Page 587
Tenemos como hipótesis que lo que envejeció al manual fue la concepción “ma-
nualística” del conocimiento en tanto enciclopédico, con compartimentos estancos. La
mayor innovación de los últimos manuales ha sido la diagramación en un intento de ha-
cerlo similar o parecido a una página web, con recorridos en los que predomina lo vi-
sual, la información acotada en procura de lograr un lector que interactúe con el texto de
una manera más autónoma.
Actualmente, el manual parece haber desaparecido para el alumno pero no para
el profesor, sobre todo en 4° y en 5° año. Veamos algunos usos…
Uso 1
Este texto que presentamos como ejemplo es un recorte del diálogo entre el en-
trevistador y un docente, Pablo, a cargo de la Literatura en 4° y 5° año:
“- ¿… tenés en cuenta los manuales para planificar?
-Sí… chusmeo algunos manuales /…/, los hojeo para ver cómo abordan los temas que me inte-
resan, pero no se los doy a los chicos. Me parece que el manual limita muchísimo, por lo me -
nos en los alumnos.
Tomo la cita anterior para rastrear la influencia de los manuales en el trabajo de
los docentes. ¿Cuánto de lo que aportan los manuales y otros soportes en uso para el se-
cundario influye en la elaboración de planificaciones o clases de los docentes? ¿Cómo
esos libros de texto afectan a los docentes cuando deben decidir el trabajo con la litera-
tura en el ciclo superior?
Parecería que los docentes ven en el manual no solamente las trabas que ofrece
la fragmentación de los textos literarios sino que además perciben un recorte o selección
con el que no se identifican y que inhibe su propia libertad.
Por otra parte, los docentes manifiestan que cuentan con pocas las posibilidades
de analizar el manual, por difícil acceso, por falta de tiempo, porque no entienden plena-
mente la concepción del conocimiento que se traduce en las actividades propuestas 178 .
Nos importa rescatar qué dicen otros docentes sobre los manuales, qué muestran
sus planificaciones, ver qué alimenta el manual.
Uso 2
En el siguiente diálogo nos dice Karina:
E.: -¿Usás manuales para vos o para los alumnos? Porque acá veo que me mostraste un
cuadernillo
K.: -No, uso unos manuales para mí, para sacar digamos la parte teórica que va a acompañar
después a las obras que leemos. La parte teórica para los alumnos.
178
Hay docentes que explicitan “vacíos” que entendemos se relacionan con esa “capacidad para discernir cuál es la
autoridad textual más amplia que mueve a la editorial que impulsa un texto al mercado” Negrín, Marta “Profesores
sin libros de texto”. En: Actas VI Congreso Nacional de Didáctica de la Lengua y la Literatura. 2007. Salta.
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