Congresos y Jornadas Didáctica de las lenguas y las literaturas. | Page 576
etimológicamente une a “literatura” con la “letra”, la grafía escrita); sino que, en la
actualidad, las vidas agitadas de quienes circulan por las sociedades globalizadas, con
trabajos full-time y medios de comunicación incluidos, inciden para que sean cada vez
menores las posibilidades de que un joven se siente a escuchar lo que sus padres o
abuelos tengan para contarle. Recuperar una parte de esta experiencia íntima ha sido
también un objetivo de la propuesta.
El recorrido previo
Al inicio del ciclo lectivo, los estudiantes enfrentaron una pregunta casi
“existencial” para quienes nos dedicamos a trabajar con este objeto tan singular como
heteróclito: “¿Qué es la literatura?” No se trató de una actividad analítica ni de una
exposición exhaustiva, sino de un intercambio dialógico a modo de “lluvia de ideas”
sobre las nociones previas que los jóvenes de entre 14 y 16 años poseían en torno a “lo
literario”. El objetivo era, precisamente, problematizar los supuestos y comenzar a
movilizarlos, sumándoles más dudas que certezas. Es decir, desplazarlos del “lugar
común” al cual la mayoría había recurrido en sus respuestas (“son los libros”, “son
cuentos, novelas poesías”, “es una materia que hay que estudiar”), para conducirlos
hacia un panorama más complejo del campo literario, considerándolo como una
oquedad que no termina de rellenarse sino provisoriamente, con todas aquellas
producciones a las cuales un grupo socio-cultural, en una época determinada, le
adjudica el valor de “literario”; más allá de etiquetas o adjetivaciones adjuntas
(Eagleton,1985; Andruetto, 2009).
En relación con esto, ¿qué es lo que valora la sociedad hoy? ¿Y en qué lugar
queda la narración oral? Porque “un pajarito”, como reza la cita de Galeano, es quien lo
cuenta, pero alguien lo escribe y es a partir de ese acto que los jóvenes lectores se
encuentran actualmente con el acervo de las culturas antiguas y de otras más cercanas.
De hecho, previo al desarrollo del proyecto, y atendiendo al eje de “Literatura
Universal” previsto desde los Diseños Curriculares para el primer año del Ciclo
Orientado, se destinaron una serie de clases para que los estudiantes exploraran
diferentes relatos míticos 167 que, como tales, intentaban dar respuesta a las preguntas
A partir de la lectura, los estudiantes se encontraron con el viaje de Hunahpú e
Ixbalanqué en el Popol Vuh, y con el de Odiseo en la obra de Homero; conocieron cómo
se fundó Tenochtitlán, Cuzco y Roma; más aún, cómo surgió el mundo, la vida y la
muerte según los relatos mayas, egipcios o bíblicos.
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