Congresos y Jornadas Didáctica de las lenguas y las literaturas. | Page 569
sea cual sea la propuesta, y aún así no los calificamos, porque, ¿cómo le ponemos
número al placer, al pensamiento crítico, a la experiencia, al compromiso?
Preguntarse por la nota en otros tipos de actividades escolares devela la necesidad
de instalar nuevas prácticas de evaluación y acreditación 162 que atiendan a esas
dimensiones. Parece fácil, claro: ¿alguien sabe cómo se hace?
Llaves viejas no abren puertas nuevas
En primer lugar, sería bueno que nos preguntáramos qué tipo de docente somos:
“A docente evaluador, alumno aprobador”, dice el adagio. En una lógica escolar
crediticia, muchas veces nos lamentamos por el grado de especulación de nuestros
alumnos: los me hace falta un 8, me alcanza con un 6, son moneda corriente en los
pasillos al momento de zafar de los exámenes finales. Esta actitud, nunca deseada por
nosotros, muestra que la nota es algo que sucede y que en pocos casos nuestros
alumnos pueden relacionarla con su proceso de aprendizaje 163 .
Gran parte de esta actitud tiene que ver con que todavía estamos buscando las
herramientas para que nuestros alumnos desarrollen una reflexión crítica sobre los
procesos de enseñanza-aprendizaje. En las últimas décadas hemos visto modos de
aproximación a la escritura y a la lectura que se apoyan en el principio de autonomía del
alumno: ubicarlos en el momento de su aprendizaje en el cual se encuentran,
explicitarles los criterios según los cuales asignamos la calificación, y hasta diseñar
rúbricas de autoevaluación 164 . ¿Son trasladables estas experiencias al campo de la
enseñanza de la Literatura? Y si lo fueran, ¿deberíamos seguir siendo los docentes los
que den cuenta del proceso lector? ¿No serían los mismos alumnos los más capacitados
para demostrar (se/nos) la construcción de su identidad lectora?
No vamos a especificar las diferencias conceptuales y las consecuencias prácticas que tie-
nen ambos términos en el aula. La bibliografía sobre el tema es amplia y variada. Como consul-
ta recomendamos: http://www.igualdadycalidadcba.gov.ar/SIPECCBA/publicaciones/Capac
%20Nivel%20Secundario/Documento%20Evaluacion%20Secundaria%2021-10-11.pdf
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“En la mayoría de los países, para evaluar a los alumnos utilizamos el sistema de las no-
tas. Esa evaluación apunta más a clasificar y a seleccionar, que a estar pendiente de hacer pro-
gresar al alumno […] Mientras estemos en una situación mercantil, en una situación además ba-
sada en una mentira, el alumno hará mal su trabajo, nosotros lo castigamos con una mala nota y
la cosa se define así…” (Meirieu, 2013, p.22)
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El DC para Ciclo Orientado de la Provincia de Córdoba propone unas grillas interesan-
tes para la evaluación de la escritura (DC, 2012, p.63), pero tanto en el Ciclo Básico, como en el
Orientado se evita mencionar el hecho de la evaluación / acreditación en Literatura, aunque
haya claros lineamientos y posicionamientos sobre qué es enseñar Literatura.
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