lecturas y conceptos de los cuales el docente se ha apropiado en tanto profesional de la enseñanza y en tanto lector especializado en una disciplina determinada( en nuestro caso, la literatura). Acá se incluye su“ caja de herramientas”, es decir, aquellos conceptos operativos con los que piensa y diseña sus clases y los que elige llevar efectivamente a ellas. Una última dimensión se relaciona con el archivo de trabajo, es decir con todos los textos reales que tiene en su poder( los que están incluidos en su biblioteca y en su textoteca según los términos de Laura Devetach) o a los que puede acceder para incorporar en las prácticas de lectura de sus estudiantes.
Todo archivo se configura a partir de una variedad de tipos discursivos. Es en esta diversidad en donde el docente debe buscar los textos y las estrategias adecuadas a cada grupo de trabajo en particular. Se abre paso entonces, a la poética del coleccionismo( Sánchez; 1999) punto fundamental en el que se fusionan la relación entre lectura y selección. Para Yvette Sánchez la lectura supone seleccionar, clasificar y categorizar, tres acciones fundamentales para organizar una colección la cual se articula a partir de la organización de unidades en un corpus formado según diferentes criterios de coherencia que otorgan sentido de unidad a lo diverso. Sánchez establece una estrecha relación entre la actitud coleccionista y la lectura y la escritura. Esta mirada se completa con la perspectiva de Walter Benjamin quien sostiene que el coleccionismo combate la dispersión; es una forma de conocimiento en tanto se opera sobre las afinidades y sobre los nexos que ligan a los diferentes objetos. Esta conexión nos lleva a tener en cuenta también las consecuencias cognitivas que se desprenden de cada corpus organizado por el docente( y por qué no, por los alumnos) coleccionista. Operativamente, una colección textual debe estar organizada de forma tal que permita a nuestros estudiantes establecer relaciones, indagar sentidos y, en definitiva, construir saberes. Así pensada, la literatura se transforma en una experiencia vital que enriquece el conocimiento. En este sentido, citamos a Walter Benjamin cuando sostiene que“ Coleccionar es un fenómeno originario en el caso del estudio: el estudiante colecciona su saber” 157, un saber literario que no tiene porqué construirse desde alguna filiación histórica o regional, como continúa haciéndose aún en muchas aulas.
Proponemos los conceptos de archivo y colección como dos categorías que connotan un proceso de trabajo individual, de indagación e investigación realizado por el docente y que le permitirán ser el autor( y no el reproductor) de un proyecto de trabajo diferente para cada grupo con el que interactúe.
157 Benjamin Walter; El libro de los pasajes. Madrid. Ediciones Akal. 2005
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