Congresos y Jornadas Didáctica de las lenguas y las literaturas. | Page 555

Autónoma de Buenos Aires. ¿ Por qué un texto del siglo V a. C. había sido reescrito a mediados del siglo XX? ¿ Cuáles eran las temáticas recurrentes en ambos textos? ¿ Qué cambiaba, qué se mantenía? ¿ Por qué era importante que fuera el mismo argumento? ¿ Qué nos quería decir Sófocles? ¿ Y Anouilh? Con esto en mente, la lectura se abrió, no solo para los chicos, sino también para mí misma, y las actividades propuestas para trabajar el texto tuvieron ramificaciones inesperadas. Así, surgió el trabajo con la canción“ Tribulaciones, lamentos y ocaso de un rey imaginario … o no” de Sui Generis. Esta canción, que habla de un rey loco, tirano, desbancado por su pueblo, fue un motor más que interesante para que los alumnos pensaran el concepto de tiranía, opresión, libertad y rebelión que, de diversos modos, está presente en ambas obras. Los alumnos pudieron vincular el tema musical con la obra a partir de la figura de Creonte, pero también hicieron paralelos con tiranías de nuestro propio país, pasadas y presentes, así como también con otras realidades políticas y sociales de América y el mundo. Finalmente, reescribieron la letra del tema musical, vinculándolo directamente con la historia leída.
Por otro lado, los alumnos realizaron un“ Cuestionario Proust” – célebre cuestionario pensado por el escritor francés – interrogando a los diversos personajes de la obra, discutiendo entre ellos qué podrían contestar a partir de los argumentos leídos, justificando desde las dos versiones trabajadas.
La escritura no estuvo ausente en el aula. Como la obra dio la posibilidad de indagar sobre las características del teatro en la antigua Grecia, escribieron cartas como si ellos mismos fueran un jovencito del siglo V a. C., contando las características del teatro a un joven del siglo XXI.
Posteriormente, también escribieron un diario griego e, intentando reproducir el género de la editorial de opinión, crearon textos, informando y dando su opinión sobre lo que estaba sucediendo en palacio entre Creonte y Antígona, siempre con la premisa de poder justificar aquello que aparecía en sus escritos.
El clásico, aun lleno de polvo como muchos creen, pudo abrir puertas para entender la cotidianeidad, e incluso escribir sobre ella. Se fomentó, en palabras de Harold Bloom, una“ lectura herética” 148 de los textos clásicos Tal vez, más descontracturada pero que permitió a los chicos conocer y aprehender estos textos sin sentirlos alejados o desvinculados de su propia vida.
El tiempo dedicado a la obra es otra clave que debe tenerse en cuenta a la hora de elegir un clásico para trabajar en el aula. Es imposible encarar estos textos sin otorgar-
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Gamerro, Carlos( 2003). Harold Bloom y el canon literario. Madrid, Ed. Campo de Ideas.
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