Congresos y Jornadas Didáctica de las lenguas y las literaturas. | Page 518

sobre los orígenes de la obra, el artista y su tiempo. Sigue a esta actividad en que la oralidad es protagonista, una actividad de lectura, que tiene alguna alusión o conexión con la imagen expuesta. El texto de lectura es literario e invita a descubrir lo connotativo, a develar nuevas interpretaciones, a enriquecer los significados y completar el sentido con las experiencias personales de los aprendices. Final mente se propone una actividad de escritura muy concreta que se inspira en el texto modelo que sustenta los niveles del hojaldre textual (Bronckart, 1997) y que se articula con las sensaciones surgidas de la imagen. La intención es enfocar la práctica de enseñanza en el desarrollo no sólo de las capacidades discursivas de los aprendices sino también fortalecer la operatoria del signo lingüístico en las funciones mentales superiores a través de la interiorización sociocultural, porque “la cultura de la escuela no se ha integrado con la real y los sistemas de actividad no mantienen relaciones claras de desarrollo con los sistemas funcionales superiores” (Álvarez, 1990, p. 54). La actividad rectora sería la escritura que funciona incluida en un sistema de actividades, mediatizado por herramientas (físicas y mentales) integradas a la motivación del aprendiz y entramado en el contexto sociocultural. Es decir, “una actividad principal que lo reorganiza (al sistema) funcionalmente y que Vygotski (1982) denominaba actividad rectora” (op. cit. p. 54). Desde esta perspectiva queda claro que la consigna de escritura no es la única que interviene en esta propuesta. Esta consigna rectora, supone necesariamente un andamiaje de consignas que preparan, cooperan y organizan la actividad de escritura, operando desde un trasfondo de ingeniería para la producción del texto. III. La consigna: herramienta mental que direcciona la actividad. La enseñanza de la Lengua en la escuela primaria tiene la obligación de afianzar las habilidades recientemente adquiridas por los aprendices en referencia a la alfabetización. Hay múltiples aspectos que confluyen en la práctica diaria de la enseñanza y el aprendizaje de la Lengua en el ámbito escolar. La propuesta didáctica debe atender simultáneamente la enseñanza y el aprendizaje para lograr los objetivos de una y otro. La consigna elaborada en forma consciente y planificada reúne estos planos de la labor escolar en el área de Lengua. La consigna deberá vehiculizar simultáneamente las dimensiones praxeológica y epistémica: “Enseñar Lengua en la formación escolar supone abordar el desarrollo de dos dimensiones disjuntas y simultáneas: una praxeológica (la textualización o las acciones de la actividad de 518